El gran Maimónides (1135 d.c.) se percató de que en la comunidad judía de su época no se comprendían correctamente las enseñanzas de la Torá y de otros textos cabalísticos; escribió entonces una Guía para Perplejos a fin de hacerles comprender a sus correligionarios, que aquello que los maravillaba al grado de suspender su capacidad de juicio, en realidad era muy simple.
Al parecer lo mismo sucede con los funcionarios públicos del actual gobierno. Lo ocurrido el 15 de febrero de 2011, día en que se dio el enfrentamiento entre contingentes de la Sección XXII del SNTE y policías, tanto estatales como federales, los tiene perplejos, sin saber qué hacer. El señor gobernador Gabino Cué Monteagudo, sólo ha acertado a recorrer hospitales y salas de espera, pidiendo perdón a un sindicato que, orgulloso, lo desprecia.
Alguien no le dijo al señor gobernador, a Bernardo Vásquez Colmenares, a doña Irma Piñeyro y a sus asesores que:
• La sección XXII del SNTE, es una entidad compleja, cuyo actuar se define por la confluencia de muchas fuerzas que operan en su interior y que por eso, fue un error pactar con la dirigencia del sindicato como se hizo, ya que ese acercamiento estrecho (al menos aparente) con Azael Santiago Chepi, perjudicaba más que ayudaba a construir una relación sana con el sindicato. Fue precisamente el mismo error que cometió Ulises Ruiz, cuando pensó que controlando a Enrique Rueda Pacheco, tenía controlado al MDTEO, las bases le enseñaron que no era así y devino en la didáctica de la insurrección que fue el 2006. Por lo visto, no se aprendió la lección.
• Quienes le dijeron durante la campaña electoral del 2010 a Gabino Cue, que los maestros de la Sección XXII eran sus aliados, lo engañaron. En el Segundo Congreso Político del MDTEO (marzo de 2010) la posición del sindicato fue muy clara: “3. La Sección XXII del SNTE-CNTE como tal, no se suma a ningún candidato, partido o alianza partidista.” Y en el punto que dice “6. El magisterio se pronuncia como garante de la voluntad popular en este proceso electoral.”
• El MDTEO y por tanto su principal instrumento, la Sección XXII del SNTE, responde, además de a las condiciones locales, a una estrategia nacional, en la que democratizar al país y luchar contra el presidente Felipe Calderón (a quien llaman FECAL) en su calidad de “representante del neoliberalismo” y enemigo declarado de la clase trabajadora, son tareas prácticas que se expresan en acciones como las del 15 de febrero. Alguien debió advertirle al gobernador lo que significaba meter a Calderón al Palacio de Gobierno. El zócalo es un espacio político simbólico para el magisterio y que Felipe Calderón estuviera allí fue una afrenta para ellos.
• Entregarse a la Comisión Política de la Sección XII y específicamente al grupo que representa Azael Santiago Chepi, fue un grave error que propició que prácticamente le entregaran el control del IEEPO, se legitimara su propuesta de “Cuatro programas y un Sistema” y se iniciaran las negociaciones con los 11 niveles educativos sin una estrategia clara. Todo lo anterior, bajo la idea equivocada de que el MDTEO apoya las iniciativas del gobierno actual. Nadie le dijo al gobernador que en el Sexto Pre-Pleno de la Sección XXII se dio el siguiente pronunciamiento: “5. Contra el gobierno de Gabino Cué porque no representa los intereses de la clase trabajadora ni del pueblo pobre.” (Resolutivos de la Mesa 4). Así es como caracterizan al gobierno de Cué los señores de la Sección XXII y recuerden que esto no es retórica, sino la definición de posiciones en una guerra de clases.
• En concordancia con lo anterior, la estrategia del MDTEO se subordina a los objetivos de construir un Frente Único Nacional y organizar la Huelga Nacional contra las políticas neoliberales de la derecha en el poder (léase PAN). La Sección XXII no es un sindicato local, es la principal fuerza nacional que da impulso a lo que llaman la democratización del país y su actuar por tanto, debe ser ejemplar para el resto de las organizaciones nacionales, de hecho, la Sección XXII, financia y facilita, con recursos del gobierno del estado, la operación de la CNTE.
• Los enfrentamientos del 15 de febrero, son el resultado de la acción política del MDTEO, pero también de la inexperiencia de los funcionarios del gobierno del estado que no supieron operar para garantizar las mejores condiciones posibles a la visita del presidente de la república. De todo esto, resulta beneficiado Santiago Chepi, quien lava con esto, al menos en parte, su culpa por la “complicidad” que asumió con el gobierno del estado (recuerden la foto donde lo abraza Gabino Cué). La APPO también resulta beneficiada, ya que esto da pie para su reorganización, tal y como está previsto por el Segundo Congreso Político del MDTEO.
• En cuanto a la demanda de que se destituya a algunos funcionarios, ésta no es nueva, en varias mesas del VI Pre-Pleno se acordó la destitución de Bernardo V. Colmenares e Irma Piñeyro. Tal vez lo nuevo sea la demanda de destitución de Marco Tulio López, quien mostró más inocencia que pericia.
Espero que esta brevísima guía para perplejos sirva de algo y contribuya a evitar la pena de ver al gobernador de rodillas pidiendo perdón a los dirigentes de la Sección XXII del SNTE, pues de nada serviría. Lo que tiene que hacer Gabino Cué es integrar su gobierno bajo las nuevas circunstancias, diseñar con cuidado la estrategia para la jornada de mayo, porque ya se preparan los actores ajenos al sindicato, para meter las manos al viejo estilo del 2006. Cuidado.
miércoles, 16 de febrero de 2011
sábado, 5 de febrero de 2011
VOCES QUE RESUENAN EN EL ISTMO
Los huaves
Salimos de la ciudad de Oaxaca poco después del medio día el primero de febrero, nuestra intención era llegar a Juchitán por la noche, descansar y salir rumbo a San Mateo del Mar para disfrutar de la fiesta dedicada a la virgen de la Candelaria, la patrona de esas tierras.
El plan del viaje al Istmo de Tehuantepec obedecía al compromiso de presentar en Juchitán, el día 4 de ese mismo mes, el libro “Oaxaca 2010, voces de la transición”, del que soy coautor y fue editado por Carteles Editores, de nuestro amigo Claudio Sánchez Islas. Como la fecha de la presentación se ligaba a un “puente” largo, a los que ya nos estamos acostumbrado y que nos crean tan mala fama en el extranjero, decidimos aprovecharlo ante la imposibilidad de cambiar el estado de cosas.
Como nuestros amigos Margarito Guerra y Romy nos ofrecieron hospedarnos en su casa de sobrio estilo zapoteca, mi esposa Leticia y yo, podríamos pasar con mayor tranquilidad nuestra estancia en el Istmo y de paso realizar algunas tareas pendientes, una de ellas, como he mencionado, era visitar San Mateo del Mar.
De pequeño conocí a ese municipio mareño, mi madre, comerciante como muchas mujeres istmeñas, me llevaba a sus viajes a tierras ikoods. Las casas de palma con amplios patios son características de los huaves, la fina arena que llenaba sus calles obligaba a caminar de cierta manera: con los pies hacia dentro como remando con ellos. El agua se sacaba de pozos poco profundos que cavaban cerca de las casas y recubrían con petates para evitar derrumbes; de esos pozos bebíamos un agua de un sabor dulce que contrastaba con la cercanía de la mar salada. Por las noches, los niños salíamos a jugar a la luz de la luna que volvía de plata la tierra que llenaba al pueblo. A lo lejos, cuando el brillo lunar lo permitía, se alcanzaban a ver las dunas, impresionantes esculturas que asemejaban pequeñas montañas de talco. Más tarde nuestros padres nos llamaban para cenar pescado o el famoso mengue, con una tasa de café, para después dormir en un petate o dáa, sobre la tibia arena del piso de la casa ikood.
Salimos de Juchitán por la mañana después de tomar un desayuno. En coche, tardamos un poco menos de una hora en llegar a San Mateo por el camino que, de Salina Cruz, conduce al pueblo. El paisaje sigue siendo hermoso, pasamos por el río de Huilotepec con sus rápidas aguas de un verde obscuro, y transitamos por el serpenteante camino a San Mateo, que atraviesa una planicie, que hace millones de años fue el fondo del mar.
Al llegar al pueblo, hicimos una parada en el lago que lo cruza. Unas fotos junto a él y a una vieja canoa huérfana de pesca, bastaron para fijar el paisaje, espero que para siempre.
Caminamos rumbo al centro de la población bajo un sol radiante, de pronto, una niña nos ofrece gritando: “¡Compren gueta Bingui!”. Gueta Bingui es la expresión zapoteca para el mengue huave. Nos sorprendió que la niña ikood, se refiriera de esa manera a una manjar tan propio de esas tierras, pero eso era apenas el principio de las sorpresas.
Conforme avanzábamos hacia el centro del pueblo, fuimos contemplando el desastre que dejó la suburbanización de San Mateo, que Víctor de la Cruz llama el efecto Pemex.
Las casas de palma fueron suplantadas por horribles barracas de blocks de cemento apilados sin ton ni son. Los amplios patios se estrecharon y hasta la arena que cubría las calles huyó ante la calamidad de un progreso de bajo octanaje.
Llegamos a las calles del centro, llenas de gente y de puestos, convertidas en un enorme y alegre tianguis donde las voces que se escuchaban no eran dichas en huave, sino en zapoteco. La asimilación cultural de los ikoods por los zapotecas de juchitán, si no es inevitable, es espantosa, hasta en las fondas se ofrecían garnachas con pollo y pescado a la “tequita”.
En uno de los puestos nos esperaba una agradable sorpresa, descubrí entre la gente a mi talentosa amiga, la cantante y psicóloga, Susana Harp, más bella que antes y como siempre alegre y cariñosa. La abracé y saludé con el afecto acumulado por años y platicamos brevemente y, sin despedirnos, volvimos a alejarnos. Ella se presentaría por la noche en un recital en el marco de la feria de San Mateo del Mar, no pudimos asistir y lo lamento.
Después de visitar a la virgen de la Candelaria en su templo, y verificar que las famosas campanas que aún quedan en San Mateo, siguen allí, nos fuimos a comer a una fonda del pueblo. Saciada el hambre y adormilados por el calor y las cervezas, iniciamos el retorno a Juchitán y dijimos adiós al lugar donde antes estuvo el San Mateo de nuestra infancia.
La visita nos dejó en la boca un sabor parecido a la amargura, aunque todos: Romy, Leticia, Margarito y yo, seguimos amando al pueblo ikood, nos pareció haber visto su declive. Coincidimos todos en que el pernicioso efecto Pemex no ha alcanzado a Juchitán, pero otros factores lo pueden afectar igual que al pueblo huave y hacerlo desaparecer del mapa. Mucha razón tiene Moisés Cabrera cuando al llamar por teléfono me dice: “Si Juchitán sigue en el mismo lugar, me lo saludas”. Lo hice.
Cosmología zapoteca
Después de visitar San Mateo del Mar, el tercer día de nuestra estancia en el Istmo de Tehuantepec lo pasamos en Juchitán. Esperábamos la llegada de Claudio Sánchez, quien además de presentar el libro “Oaxaca 2010, voces de la transición”, pretendía tomar algunas fotografías para una obra que tiene en preparación, así que reservamos las entrevistas con las personas con quienes haría las sesiones de fotografía y pensamos invitarlo a comer a Xadani.
Xadani es una población cercana a Juchitán cuyo nombre significa: bajo la montaña o al pie del cerro, es famosa en la región por sus totopos (gueta biguíi), pero creo que pronto lo será por toda su comida. En Xadani se puede disfrutar de una variedad de pescados al horno de un sabor exquisito, queso y camarones frescos, hueva de lisa, atole de maíz, chocolate o champurrado y pan. Cuando la temporada lo permite, se pueden saborear algunas carnes deliciosas como las de venado y conejo.
La gente de Xadani es amable y hospitalaria, pero hay además un detalle importante para estos tiempos de crisis: lo que allí podemos consumir, es muy barato. En esta población vive un entrañable amigo, que por respeto a su privacidad no menciono su nombre. Lo importante es que ahora realiza una investigación sobre la presencia de las matemáticas en la cultura zapoteca. Una buena parte de su estudio tiene como objetivo encontrar o construir los términos zapotecos que refieran a los correspondientes conceptos matemáticos en español, con el propósito de facilitar la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias en lengua zapoteca.
Como Claudio difirió su llegada a Juchitán para el viernes cuatro de febrero, la visita a Xadani no pudo realizarse; pero de cualquier forma, aprovechamos para invitar a varios amigos a la presentación de nuestro libro, revisamos las novedades en la pequeña librería de la Casa de la Cultura de Juchitán y logré adquirir un ejemplar de la obra póstuma de Macario Matus: La revolución en Juchitán (2010, Conaculta-Gobierno del Estado de Oaxaca), una serie de entrevistas con personajes que participaron o fueron testigos presenciales de la rebelión de José F. Gómez, Che Gómez, testimonios acerca del general Heliodoro Charis Castro y otros personajes de la revolución; está por demás decir que es de obligada lectura.
Ya cerca de las dos de la tarde, decidimos trasladarnos a uno de esos centros de cultura que en Juchitán llaman cantinas. No sé por qué, me acordé de los pubs de los malogrados ingleses, quienes sacrificaron a Oscar Wilde (1856-1900), uno de sus más brillantes escritores, por el supuesto delito de ser homosexual, hecho que en Juchitán nunca hubiera ocurrido. Quizás me vino el recuerdo porque es frecuente que en los bares atienda la mesa un muxe, pero no fue nuestro caso.
Llegamos a la cantina y entorno a la mesa estábamos: Moisés (Ches) Cabrera, Víctor de la Cruz, Margarito Guerra, Juan Guadarrama Méndez, Sergio Flores, Rey León y yo. Como es costumbre en esos lugares, hablamos de todo y de nada, pero poco a poco, conforme las cervezas, las botanas y mezcales fueron acumulándose en nuestros cuerpos, algunos temas tomaron forma. El primero, casi inevitable, el de las mujeres, pronto cedió sitio al segundo, el de los recuerdos personales y anécdotas divertidas, el tercero fue casi obligado: el zapoteco o didxazá. Cuando un grupo de juchitecos se reúne, al principio o al final, pero en algún momento surge la necesidad de reflexionar o dialogar acerca de las palabras que necesitamos para expresarnos mejor en nuestra lengua; palabras que hay que descubrir o inventar, pero nunca dejar al olvido.
En ese ambiente de risas y bromas, surgió el tema de una reciente publicación de Víctor de la Cruz: “Ti Libana Nucaachi’ Lu. Un discurso matrimonial escondido” (2010, Carteles Editores). Para quienes no son de Juchitán, ni hablan el zapoteco, y tampoco son profesionales de la lingüística, debo explicarles brevemente que en la búsqueda de palabras primordiales del didxazá, las canciones, dichos, versos sueltos y sermones, son una fuente inapreciable, porque además de poner al descubierto vocablos o expresiones olvidadas, permiten recuperar su posible pronunciación original.
El sermón que Víctor de la Cruz recupera de su padre y publica en el folleto citado, revela la manera en cómo los antiguos sacerdotes zapotecas santificaban el matrimonio; pero lo más interesante, es que muestra la existencia de un lenguaje esotérico, en el mejor de los sentidos, es decir, una forma de hablar con cierta significación literaria que sólo los iniciados comprenden y que plantea verdaderos retos a la semántica de algunas expresiones.
Este puede ser el caso de una misteriosa palabra: gabi’, que en el contexto del sermón, podría indicar redondez, pero no cualquier redondez, sino aquella referida a la tierra, y yo iría aún más allá: a una convexidad de la tierra.
Cuando uno piensa en nuestro planeta, se imagina una pelota, una esfera cuya superficie azul y marrón es cóncava; pero esa misma esfera, vista desde dentro, muestra una superficie convexa. Gabi’ podría significar la redondez de una tierra que es habitada por dentro, como una esfera hueca, o de una esfera contenida por otra, desde cuya superficie puede apreciarse el cielo convexo que la cubre.
Pero todo aquello fue mera especulación, producto de una plática de cantina. Lo cierto es que en aquel momento, saturados de vino y de botanas, nos sentíamos capaces de desentrañar los más profundos misterios del cosmos.
En lo más animado de la tertulia, las copas en alto y las voces en cuello, los celulares comenzaron a sonar, la realidad nos hizo abandonar no sólo la plática, sino también aquel templo de Atenea y de Dioniso. Las esposas reclamaron su parte del festín y alegres, las llevamos a cenar al nuevo negocio de una amiga. Pero eso será acaso, motivo de otra historia.
La Casa de María Urbieta
El 4 de febrero no llegó ni antes ni después, sino justo a tiempo. La noche anterior cenamos en el nuevo negocio de nuestra amiga Victoria sobre la calle de Efraín R. Gómez en Juchitán. Un lugar con un amplio patio rodeado de plantas y árboles adornados con tubos de luces, como los que se usan ahora en temporada navideña. La mesa, montada de manera especial para la ocasión, estaba instalada en el corredor de la casa, al lado de la cocina, de modo que por la ventana que los comunica, uno podía observar el proceso de preparación de los alimentos.
Aunque Victoria estudió arte dramático, decidió incursionar en la cocina, donde la creatividad y el buen gusto, si se aplican bien, rayan en lo artístico. La inclinación le viene de su madre, Doña María Urbieta, quien durante toda su vida se dedicó a la ardua tarea de elaborar y vender garnachas en uno de los portales del centro de la población. Su trágica muerte a causa de una bala perdida que la hirió mientras cocinaba en su puesto de garnachas, dejó a Victoria marcada para siempre.
La Casa de María Urbieta es un edificio con techo de dos aguas, de tejas rojas en parte ennegrecidas por el paso del tiempo. Una amplia sala que fue a la vez recibidor, recámara y comedor, le da el toque ya nostálgico de las casas juchitecas. Las paredes recubiertas de un estuco blanco que después fue pintado de rosado, resistieron los más de cien años que tiene la casa de haber sido construida.
Cuando fuimos a su nueva cenaduría, entramos por la vieja casa de la madre de Victoria, la techumbre, afectada por las lluvias y el tiempo, estaba apuntalada por un mástil que parecía herir las enormes alas de un ave moribunda. Nuestra anfitriona nos contó que una noche mientras llovía, escuchó desde su recámara, que se encuentra en la parte trasera del predio, un estruendo que le hizo pensar que el techo se había venido abajo. Se santiguó, y se imaginó viendo el cielo estrellado por la oquedad, como en plegaria, se dirigió a su madre muerta diciéndole que la casa se había caído y que con todo el dolor de su corazón, tendría que dejarla así, al menos por un tiempo, en lo que el dinero necesario para la compostura llegara a sus manos.
A la mañana siguiente entró a la casa y se sorprendió al ver que el techo estaba donde debía estar y que por el contrario, el estuco que recubría las paredes de la casa se había venido abajo, dejando al descubierto algo que parecía un fresco pintado en color marrón y que en la pared de oriente presentaba dos columnas, al parecer jónicas, pues el capitel no se podía apreciar debido a que aún quedaban restos de estuco en la parte de arriba. Había otros detalles en el resto de las paredes que no se podían apreciar muy bien, pero sin duda, lo que más destacaba del conjunto eran las columnas. El hallazgo la dejó con la boca abierta. Nos dijo que se había puesto en contacto con un algunos amigos para que trabajaran en la pintura e intentara rescatar lo rescatable, aún espera ayuda para restaurar el mural.
Todos los que fuimos a cenar, aun de noche, pudimos apreciar algunos detalles del fresco que me recordó la manera como decoran a algunos templos masónicos. Se lo comenté a nuestra amiga y le pareció plausible la hipótesis, aunque difícilmente comprobable, al menos hasta no tener totalmente restaurado el mural.
Después de contemplar el insólito descubrimiento, pasamos al agradable corredor de la casa de un estilo más moderno y nos dispusimos a cenar. Los mezcales y las cervezas aderezaron las garnachas que nos comimos esa noche. La plática sobre historias de amor, de hijos concebidos y presentados como ofrendas ante el ser amado, de mujeres que aman sin medida, me hizo recordar la novela de Ian McEwan: Amor perdurable (Anagrama, 2000), que narra la historia de una persona afectada por el síndrome de Clerambault, una enfermedad que provoca en el paciente una compulsión obsesiva de amar, centrada por azar en una persona, sin importar siquiera que sea del sexo opuesto. Es aquel un mal incurable que hace pensar si no será éste el verdadero amor, y no aquel efímero que muchas veces experimentamos las personas “normales”.
Nos retiramos ya tarde de casa de Victoria, todos con el estómago cargado y satisfecho y yo, además, con la cabeza puesta en otra historia de amor que conozco y que me dejó perplejo y dolorido. Antes de subir al choche, volteé a ver el frente de la Casa de María Urbieta. . ., aún estaba allí.
Dije que el esperado día cuatro llegó puntual, a las doce y un segundo, y así fue; todos en la casa de los Guerra nos levantamos temprano ese día, desayunamos variado y abundante. Después repasé mi intervención para la presentación del libro “Oaxaca 2010, voces de la transición”.
La mañana se fue volando, y por la tarde, a eso de las cinco, nos dirigimos a la Casa de la Cultura, anfitriona de la tertulia literaria de ese día. Actualmente, es el contador Vidal Ramírez Pineda el director de Lidxi Guenda Bianni (Casa de la inteligencia o cultura), y fue gracias a él y a su equipo de colaboradores que dispusimos de un bello escenario para la presentación de nuestro libro, pero no sólo eso, la publicidad, las invitaciones y el conseguir a un buen comentarista del libro, que fue el politólogo Manuel López Villalobos, se lo debemos todo a Vidal, a quien estaremos siempre agradecidos.
La Casa de la Cultura de Juchitán, fue un tiempo la sede de la Escuela Secundaria Técnica Industrial No 34 y gracias a su remodelación en la que jugaron un papel importante Francisco Toledo y Sofía Musalem, se fundó lo que ahora es Lidxi Guenda Bianni. Hace unos meses la Casa de la Cultura sufrió cambios para bien: cuenta ahora con un nuevo teatro, donde se hizo la presentación de nuestro libro, y está decorada con un colorido que reboza alegría. La construcción tiene amplios corredores, cuyas gruesas columnas rectangulares le dan un aire románico al conjunto que transmite paz y sosiego al alma.
Mientras llegaba la hora de nuestro acto, disfrutamos en el patio la danza de unos chicos de Juchitán, que bailaban la sandunga, mientras otros jovencitos venidos de Coatzacoalcos ( el istmo veracruzano) observaban el baile que se hacía en su honor. Bello cuadro ese, donde unos muchachos istmeños se muestran sus artes y enriquecen su cultura, complementándola con la del otro.
Dieron las seis y comenzamos puntualmente la presentación del libro. La conducción corrió a cargo de Ulises Hernández Luna, a quien agradezco su amabilidad y corrección. En el presídium nos acompañó Vidal Ramírez Pineda, escoltando a Manuel López Villalobos, estuvimos Claudio Sánchez y yo.
Después de los comentarios que se acostumbra hacer para alentar a los eventuales lectores a comprar el libro, escuchamos varias participaciones del público que en todo momento mostró interés en la obra. Los ejemplares que llevamos para la presentación se agotaron y nos pidieron más.
El acto terminó alrededor de las ocho y media de la noche, nos fuimos contentos y satisfechos de los resultados. Promover la lectura de un libro, es, en cierta forma, promover la lectura en general y eso nos compromete aún más; México transitará mejor y más rápido hacia la democracia, en la medida en que su población sea mayoritariamente lectora. Que de ello no nos quede la menor duda.
Salimos de la ciudad de Oaxaca poco después del medio día el primero de febrero, nuestra intención era llegar a Juchitán por la noche, descansar y salir rumbo a San Mateo del Mar para disfrutar de la fiesta dedicada a la virgen de la Candelaria, la patrona de esas tierras.
El plan del viaje al Istmo de Tehuantepec obedecía al compromiso de presentar en Juchitán, el día 4 de ese mismo mes, el libro “Oaxaca 2010, voces de la transición”, del que soy coautor y fue editado por Carteles Editores, de nuestro amigo Claudio Sánchez Islas. Como la fecha de la presentación se ligaba a un “puente” largo, a los que ya nos estamos acostumbrado y que nos crean tan mala fama en el extranjero, decidimos aprovecharlo ante la imposibilidad de cambiar el estado de cosas.
Como nuestros amigos Margarito Guerra y Romy nos ofrecieron hospedarnos en su casa de sobrio estilo zapoteca, mi esposa Leticia y yo, podríamos pasar con mayor tranquilidad nuestra estancia en el Istmo y de paso realizar algunas tareas pendientes, una de ellas, como he mencionado, era visitar San Mateo del Mar.
De pequeño conocí a ese municipio mareño, mi madre, comerciante como muchas mujeres istmeñas, me llevaba a sus viajes a tierras ikoods. Las casas de palma con amplios patios son características de los huaves, la fina arena que llenaba sus calles obligaba a caminar de cierta manera: con los pies hacia dentro como remando con ellos. El agua se sacaba de pozos poco profundos que cavaban cerca de las casas y recubrían con petates para evitar derrumbes; de esos pozos bebíamos un agua de un sabor dulce que contrastaba con la cercanía de la mar salada. Por las noches, los niños salíamos a jugar a la luz de la luna que volvía de plata la tierra que llenaba al pueblo. A lo lejos, cuando el brillo lunar lo permitía, se alcanzaban a ver las dunas, impresionantes esculturas que asemejaban pequeñas montañas de talco. Más tarde nuestros padres nos llamaban para cenar pescado o el famoso mengue, con una tasa de café, para después dormir en un petate o dáa, sobre la tibia arena del piso de la casa ikood.
Salimos de Juchitán por la mañana después de tomar un desayuno. En coche, tardamos un poco menos de una hora en llegar a San Mateo por el camino que, de Salina Cruz, conduce al pueblo. El paisaje sigue siendo hermoso, pasamos por el río de Huilotepec con sus rápidas aguas de un verde obscuro, y transitamos por el serpenteante camino a San Mateo, que atraviesa una planicie, que hace millones de años fue el fondo del mar.
Al llegar al pueblo, hicimos una parada en el lago que lo cruza. Unas fotos junto a él y a una vieja canoa huérfana de pesca, bastaron para fijar el paisaje, espero que para siempre.
Caminamos rumbo al centro de la población bajo un sol radiante, de pronto, una niña nos ofrece gritando: “¡Compren gueta Bingui!”. Gueta Bingui es la expresión zapoteca para el mengue huave. Nos sorprendió que la niña ikood, se refiriera de esa manera a una manjar tan propio de esas tierras, pero eso era apenas el principio de las sorpresas.
Conforme avanzábamos hacia el centro del pueblo, fuimos contemplando el desastre que dejó la suburbanización de San Mateo, que Víctor de la Cruz llama el efecto Pemex.
Las casas de palma fueron suplantadas por horribles barracas de blocks de cemento apilados sin ton ni son. Los amplios patios se estrecharon y hasta la arena que cubría las calles huyó ante la calamidad de un progreso de bajo octanaje.
Llegamos a las calles del centro, llenas de gente y de puestos, convertidas en un enorme y alegre tianguis donde las voces que se escuchaban no eran dichas en huave, sino en zapoteco. La asimilación cultural de los ikoods por los zapotecas de juchitán, si no es inevitable, es espantosa, hasta en las fondas se ofrecían garnachas con pollo y pescado a la “tequita”.
En uno de los puestos nos esperaba una agradable sorpresa, descubrí entre la gente a mi talentosa amiga, la cantante y psicóloga, Susana Harp, más bella que antes y como siempre alegre y cariñosa. La abracé y saludé con el afecto acumulado por años y platicamos brevemente y, sin despedirnos, volvimos a alejarnos. Ella se presentaría por la noche en un recital en el marco de la feria de San Mateo del Mar, no pudimos asistir y lo lamento.
Después de visitar a la virgen de la Candelaria en su templo, y verificar que las famosas campanas que aún quedan en San Mateo, siguen allí, nos fuimos a comer a una fonda del pueblo. Saciada el hambre y adormilados por el calor y las cervezas, iniciamos el retorno a Juchitán y dijimos adiós al lugar donde antes estuvo el San Mateo de nuestra infancia.
La visita nos dejó en la boca un sabor parecido a la amargura, aunque todos: Romy, Leticia, Margarito y yo, seguimos amando al pueblo ikood, nos pareció haber visto su declive. Coincidimos todos en que el pernicioso efecto Pemex no ha alcanzado a Juchitán, pero otros factores lo pueden afectar igual que al pueblo huave y hacerlo desaparecer del mapa. Mucha razón tiene Moisés Cabrera cuando al llamar por teléfono me dice: “Si Juchitán sigue en el mismo lugar, me lo saludas”. Lo hice.
Cosmología zapoteca
Después de visitar San Mateo del Mar, el tercer día de nuestra estancia en el Istmo de Tehuantepec lo pasamos en Juchitán. Esperábamos la llegada de Claudio Sánchez, quien además de presentar el libro “Oaxaca 2010, voces de la transición”, pretendía tomar algunas fotografías para una obra que tiene en preparación, así que reservamos las entrevistas con las personas con quienes haría las sesiones de fotografía y pensamos invitarlo a comer a Xadani.
Xadani es una población cercana a Juchitán cuyo nombre significa: bajo la montaña o al pie del cerro, es famosa en la región por sus totopos (gueta biguíi), pero creo que pronto lo será por toda su comida. En Xadani se puede disfrutar de una variedad de pescados al horno de un sabor exquisito, queso y camarones frescos, hueva de lisa, atole de maíz, chocolate o champurrado y pan. Cuando la temporada lo permite, se pueden saborear algunas carnes deliciosas como las de venado y conejo.
La gente de Xadani es amable y hospitalaria, pero hay además un detalle importante para estos tiempos de crisis: lo que allí podemos consumir, es muy barato. En esta población vive un entrañable amigo, que por respeto a su privacidad no menciono su nombre. Lo importante es que ahora realiza una investigación sobre la presencia de las matemáticas en la cultura zapoteca. Una buena parte de su estudio tiene como objetivo encontrar o construir los términos zapotecos que refieran a los correspondientes conceptos matemáticos en español, con el propósito de facilitar la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias en lengua zapoteca.
Como Claudio difirió su llegada a Juchitán para el viernes cuatro de febrero, la visita a Xadani no pudo realizarse; pero de cualquier forma, aprovechamos para invitar a varios amigos a la presentación de nuestro libro, revisamos las novedades en la pequeña librería de la Casa de la Cultura de Juchitán y logré adquirir un ejemplar de la obra póstuma de Macario Matus: La revolución en Juchitán (2010, Conaculta-Gobierno del Estado de Oaxaca), una serie de entrevistas con personajes que participaron o fueron testigos presenciales de la rebelión de José F. Gómez, Che Gómez, testimonios acerca del general Heliodoro Charis Castro y otros personajes de la revolución; está por demás decir que es de obligada lectura.
Ya cerca de las dos de la tarde, decidimos trasladarnos a uno de esos centros de cultura que en Juchitán llaman cantinas. No sé por qué, me acordé de los pubs de los malogrados ingleses, quienes sacrificaron a Oscar Wilde (1856-1900), uno de sus más brillantes escritores, por el supuesto delito de ser homosexual, hecho que en Juchitán nunca hubiera ocurrido. Quizás me vino el recuerdo porque es frecuente que en los bares atienda la mesa un muxe, pero no fue nuestro caso.
Llegamos a la cantina y entorno a la mesa estábamos: Moisés (Ches) Cabrera, Víctor de la Cruz, Margarito Guerra, Juan Guadarrama Méndez, Sergio Flores, Rey León y yo. Como es costumbre en esos lugares, hablamos de todo y de nada, pero poco a poco, conforme las cervezas, las botanas y mezcales fueron acumulándose en nuestros cuerpos, algunos temas tomaron forma. El primero, casi inevitable, el de las mujeres, pronto cedió sitio al segundo, el de los recuerdos personales y anécdotas divertidas, el tercero fue casi obligado: el zapoteco o didxazá. Cuando un grupo de juchitecos se reúne, al principio o al final, pero en algún momento surge la necesidad de reflexionar o dialogar acerca de las palabras que necesitamos para expresarnos mejor en nuestra lengua; palabras que hay que descubrir o inventar, pero nunca dejar al olvido.
En ese ambiente de risas y bromas, surgió el tema de una reciente publicación de Víctor de la Cruz: “Ti Libana Nucaachi’ Lu. Un discurso matrimonial escondido” (2010, Carteles Editores). Para quienes no son de Juchitán, ni hablan el zapoteco, y tampoco son profesionales de la lingüística, debo explicarles brevemente que en la búsqueda de palabras primordiales del didxazá, las canciones, dichos, versos sueltos y sermones, son una fuente inapreciable, porque además de poner al descubierto vocablos o expresiones olvidadas, permiten recuperar su posible pronunciación original.
El sermón que Víctor de la Cruz recupera de su padre y publica en el folleto citado, revela la manera en cómo los antiguos sacerdotes zapotecas santificaban el matrimonio; pero lo más interesante, es que muestra la existencia de un lenguaje esotérico, en el mejor de los sentidos, es decir, una forma de hablar con cierta significación literaria que sólo los iniciados comprenden y que plantea verdaderos retos a la semántica de algunas expresiones.
Este puede ser el caso de una misteriosa palabra: gabi’, que en el contexto del sermón, podría indicar redondez, pero no cualquier redondez, sino aquella referida a la tierra, y yo iría aún más allá: a una convexidad de la tierra.
Cuando uno piensa en nuestro planeta, se imagina una pelota, una esfera cuya superficie azul y marrón es cóncava; pero esa misma esfera, vista desde dentro, muestra una superficie convexa. Gabi’ podría significar la redondez de una tierra que es habitada por dentro, como una esfera hueca, o de una esfera contenida por otra, desde cuya superficie puede apreciarse el cielo convexo que la cubre.
Pero todo aquello fue mera especulación, producto de una plática de cantina. Lo cierto es que en aquel momento, saturados de vino y de botanas, nos sentíamos capaces de desentrañar los más profundos misterios del cosmos.
En lo más animado de la tertulia, las copas en alto y las voces en cuello, los celulares comenzaron a sonar, la realidad nos hizo abandonar no sólo la plática, sino también aquel templo de Atenea y de Dioniso. Las esposas reclamaron su parte del festín y alegres, las llevamos a cenar al nuevo negocio de una amiga. Pero eso será acaso, motivo de otra historia.
La Casa de María Urbieta
El 4 de febrero no llegó ni antes ni después, sino justo a tiempo. La noche anterior cenamos en el nuevo negocio de nuestra amiga Victoria sobre la calle de Efraín R. Gómez en Juchitán. Un lugar con un amplio patio rodeado de plantas y árboles adornados con tubos de luces, como los que se usan ahora en temporada navideña. La mesa, montada de manera especial para la ocasión, estaba instalada en el corredor de la casa, al lado de la cocina, de modo que por la ventana que los comunica, uno podía observar el proceso de preparación de los alimentos.
Aunque Victoria estudió arte dramático, decidió incursionar en la cocina, donde la creatividad y el buen gusto, si se aplican bien, rayan en lo artístico. La inclinación le viene de su madre, Doña María Urbieta, quien durante toda su vida se dedicó a la ardua tarea de elaborar y vender garnachas en uno de los portales del centro de la población. Su trágica muerte a causa de una bala perdida que la hirió mientras cocinaba en su puesto de garnachas, dejó a Victoria marcada para siempre.
La Casa de María Urbieta es un edificio con techo de dos aguas, de tejas rojas en parte ennegrecidas por el paso del tiempo. Una amplia sala que fue a la vez recibidor, recámara y comedor, le da el toque ya nostálgico de las casas juchitecas. Las paredes recubiertas de un estuco blanco que después fue pintado de rosado, resistieron los más de cien años que tiene la casa de haber sido construida.
Cuando fuimos a su nueva cenaduría, entramos por la vieja casa de la madre de Victoria, la techumbre, afectada por las lluvias y el tiempo, estaba apuntalada por un mástil que parecía herir las enormes alas de un ave moribunda. Nuestra anfitriona nos contó que una noche mientras llovía, escuchó desde su recámara, que se encuentra en la parte trasera del predio, un estruendo que le hizo pensar que el techo se había venido abajo. Se santiguó, y se imaginó viendo el cielo estrellado por la oquedad, como en plegaria, se dirigió a su madre muerta diciéndole que la casa se había caído y que con todo el dolor de su corazón, tendría que dejarla así, al menos por un tiempo, en lo que el dinero necesario para la compostura llegara a sus manos.
A la mañana siguiente entró a la casa y se sorprendió al ver que el techo estaba donde debía estar y que por el contrario, el estuco que recubría las paredes de la casa se había venido abajo, dejando al descubierto algo que parecía un fresco pintado en color marrón y que en la pared de oriente presentaba dos columnas, al parecer jónicas, pues el capitel no se podía apreciar debido a que aún quedaban restos de estuco en la parte de arriba. Había otros detalles en el resto de las paredes que no se podían apreciar muy bien, pero sin duda, lo que más destacaba del conjunto eran las columnas. El hallazgo la dejó con la boca abierta. Nos dijo que se había puesto en contacto con un algunos amigos para que trabajaran en la pintura e intentara rescatar lo rescatable, aún espera ayuda para restaurar el mural.
Todos los que fuimos a cenar, aun de noche, pudimos apreciar algunos detalles del fresco que me recordó la manera como decoran a algunos templos masónicos. Se lo comenté a nuestra amiga y le pareció plausible la hipótesis, aunque difícilmente comprobable, al menos hasta no tener totalmente restaurado el mural.
Después de contemplar el insólito descubrimiento, pasamos al agradable corredor de la casa de un estilo más moderno y nos dispusimos a cenar. Los mezcales y las cervezas aderezaron las garnachas que nos comimos esa noche. La plática sobre historias de amor, de hijos concebidos y presentados como ofrendas ante el ser amado, de mujeres que aman sin medida, me hizo recordar la novela de Ian McEwan: Amor perdurable (Anagrama, 2000), que narra la historia de una persona afectada por el síndrome de Clerambault, una enfermedad que provoca en el paciente una compulsión obsesiva de amar, centrada por azar en una persona, sin importar siquiera que sea del sexo opuesto. Es aquel un mal incurable que hace pensar si no será éste el verdadero amor, y no aquel efímero que muchas veces experimentamos las personas “normales”.
Nos retiramos ya tarde de casa de Victoria, todos con el estómago cargado y satisfecho y yo, además, con la cabeza puesta en otra historia de amor que conozco y que me dejó perplejo y dolorido. Antes de subir al choche, volteé a ver el frente de la Casa de María Urbieta. . ., aún estaba allí.
Dije que el esperado día cuatro llegó puntual, a las doce y un segundo, y así fue; todos en la casa de los Guerra nos levantamos temprano ese día, desayunamos variado y abundante. Después repasé mi intervención para la presentación del libro “Oaxaca 2010, voces de la transición”.
La mañana se fue volando, y por la tarde, a eso de las cinco, nos dirigimos a la Casa de la Cultura, anfitriona de la tertulia literaria de ese día. Actualmente, es el contador Vidal Ramírez Pineda el director de Lidxi Guenda Bianni (Casa de la inteligencia o cultura), y fue gracias a él y a su equipo de colaboradores que dispusimos de un bello escenario para la presentación de nuestro libro, pero no sólo eso, la publicidad, las invitaciones y el conseguir a un buen comentarista del libro, que fue el politólogo Manuel López Villalobos, se lo debemos todo a Vidal, a quien estaremos siempre agradecidos.
La Casa de la Cultura de Juchitán, fue un tiempo la sede de la Escuela Secundaria Técnica Industrial No 34 y gracias a su remodelación en la que jugaron un papel importante Francisco Toledo y Sofía Musalem, se fundó lo que ahora es Lidxi Guenda Bianni. Hace unos meses la Casa de la Cultura sufrió cambios para bien: cuenta ahora con un nuevo teatro, donde se hizo la presentación de nuestro libro, y está decorada con un colorido que reboza alegría. La construcción tiene amplios corredores, cuyas gruesas columnas rectangulares le dan un aire románico al conjunto que transmite paz y sosiego al alma.
Mientras llegaba la hora de nuestro acto, disfrutamos en el patio la danza de unos chicos de Juchitán, que bailaban la sandunga, mientras otros jovencitos venidos de Coatzacoalcos ( el istmo veracruzano) observaban el baile que se hacía en su honor. Bello cuadro ese, donde unos muchachos istmeños se muestran sus artes y enriquecen su cultura, complementándola con la del otro.
Dieron las seis y comenzamos puntualmente la presentación del libro. La conducción corrió a cargo de Ulises Hernández Luna, a quien agradezco su amabilidad y corrección. En el presídium nos acompañó Vidal Ramírez Pineda, escoltando a Manuel López Villalobos, estuvimos Claudio Sánchez y yo.
Después de los comentarios que se acostumbra hacer para alentar a los eventuales lectores a comprar el libro, escuchamos varias participaciones del público que en todo momento mostró interés en la obra. Los ejemplares que llevamos para la presentación se agotaron y nos pidieron más.
El acto terminó alrededor de las ocho y media de la noche, nos fuimos contentos y satisfechos de los resultados. Promover la lectura de un libro, es, en cierta forma, promover la lectura en general y eso nos compromete aún más; México transitará mejor y más rápido hacia la democracia, en la medida en que su población sea mayoritariamente lectora. Que de ello no nos quede la menor duda.
sábado, 29 de enero de 2011
EL IEEPO Y SUS TRABAJADORES
En el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) las cosas están cambiando: los despidos masivos de personal por contrato, reubicación de personal administrativo de base y el cierre de algunas oficinas, parecen anunciar que las cosas no serán como antes. No obstante, la configuración administrativa del IEEPO, obedece a su propia historia y a ciertas condiciones particulares, comentemos algunas.
Las tres delegaciones sindicales, cuyos afiliados ofrecen sus servicios en las oficinas centrales del IEEPO, han mantenido una tensa relación con el resto de la Sección 22 del SNTE, a la cual pertenecen. De ellas, la D-III-4 es la delegación sindical más numerosa, las otras dos, son las de primaria y educación indígena.
Estas tensiones, son una consecuencia del bajo nivel de productividad y desempeño de los empleados administrativos. Los maestros y personal ubicado en las escuelas, se quejan constantemente del retraso en sus trámites de: pagos, licencias, jubilaciones, cambios de adscripción etc., todo ello atribuible al desempeño de los trabajadores administrativos y a las constantes tomas del IEEPO.
Durante las administraciones de los gobernadores Diódoro Carrasco y José Murat, los empleados administrativos fueron evaluados en su desempeño por al menos dos programas (“Ciudadano Sorpresa” y “Usuario Simulado”) y obtuvieron calificaciones inferiores a 54 puntos ( Máximo=100) y observaciones tales como: “el personal se ausenta de la oficina”, “las mujeres tejen o venden productos”, “comen en su escritorio”, “no son amables”, todo en horas hábiles.
Por su parte, los trabajadores de las oficinas centrales del IEEPO, se quejaban de que los maestros tomaban constantemente el IEEPO y no les permitían desempeñar sus labores y que los padres de familia o las comunidades quejosas, secuestraban al Instituto dejando a las madres encerradas con grave perjuicio para sus hijos, a quienes no podían recoger de sus escuelas. Hubo ocasiones en que quienes tomaron el IEEPO, golpearon al personal administrativo y dañaron sus vehículos y propiedades, o bien pasaron un buen susto con una amenaza de bomba o un temblor.
Esto último, se agrava porque el edificio central del IEEPO, está en malas condiciones. Pensado para albergar a un número determinado de personal, hoy trabajan en el edificio central tres o cuatro veces más gente de lo debido. El peso que soportan los pisos superiores es dos o tres veces superior al que fue calculado para su servicio y se corre el riesgo de que en un temblor colapsen. No hay salidas adecuadas de emergencia, ni rutas de evacuación libres de obstáculos; en este sentido, cabe destacar en particular que quienes trabajan en el área de la dirección general laboran en una trampa mortal. Todo esto fue señalado en su momento a las autoridades correspondientes, y desconozco si han tomado recientemente cartas en el asunto.
Bajo esta situación, el personal de las oficinas centrales, fue bajando aún más su nivel de desempeño, al grado que, al menos desde 1995, se incrementó la contratación por honorarios de personal de confianza, para poder resolver las tareas urgentes y necesarias que requieren el servicio educativo y la atención al personal docente y directivo.
Los constantes paros y tomas del IEEPO y los hechos antes mencionados, obligaron a rentar edificios para oficinas alternas, donde por lo regular se adscribía a personal de confianza contratado por el régimen de honorarios. El crecimiento del personal administrativo, no sólo afectó al de honorarios; el personal con “plaza” se incrementó a más de 13 mil personas en todo el estado, sin contar aquellos comisionados en las áreas bajo el control de la Sección 22, quienes ostentan en su mayoría plazas docentes.
Puse la palabra plaza entre comillada, porque al personal administrativo que ha sido contratado del año 2000 al 2010, le fue asignada una clave que no cuenta con el respaldo presupuestal necesario, ya que la SEP no ha autorizado plazas de Personal de Apoyo y Asistencia a la Educación (PAAE) desde hace ya mucho tiempo.
El personal de confianza y las oficinas alternas fueron de gran utilidad al IEEPO en administraciones anteriores, cuando, debido a los frecuentes conflictos intrasindicales, las oficinas centrales estaban prácticamente inhabilitadas y el sindicato exigía pronta solución a sus demandas, lo cual podría parecer incongruente, pero así era; quienes sacaban finalmente al “buey de la barranca” eran las oficinas alternas y su personal de confianza.
Un ejemplo reciente fue el de quienes iniciaron sus trámites para la jubilación. Debido a la incertidumbre y el desconocimiento de las reformas a la ley del ISSSTE, un gran número de docentes y PAAE decidieron jubilarse. El personal de base de las oficinas de personal, no sólo no se dieron abasto, sino que hacían tortuguismo para que les fueran pagadas horas extras y en algunos casos, sólo trabajaban las horas extras y no lo hacían eficientemente en las horas regulares. La decisión de las autoridades y del propio sindicato, fue habilitar oficinas alternas de personal para desahogar los trámites.
Ahora las autoridades del IEEPO están dando término a los contratos de una gran cantidad de personal de confianza, algunos con muchos años de antigüedad y con un desempeño muy eficiente. Supongo que la D-III-4 y las otras dos delegaciones han convenido, al fin, con la Dirección General, elevar su productividad y mejorar su desempeño; porque si continúan con el mismo nivel de burocratización de antes, tarde se le hará a las nuevas autoridades para comenzar a contratar en abril de este año, al personal con el que desahogarán todas las exigencias de los niveles educativos y de la propia Comisión Política de la Sección 22, así como rehabilitar espacios para poder hacerlo. Espero sinceramente que no sea el caso y que de verdad las cosas cambien.
Las tres delegaciones sindicales, cuyos afiliados ofrecen sus servicios en las oficinas centrales del IEEPO, han mantenido una tensa relación con el resto de la Sección 22 del SNTE, a la cual pertenecen. De ellas, la D-III-4 es la delegación sindical más numerosa, las otras dos, son las de primaria y educación indígena.
Estas tensiones, son una consecuencia del bajo nivel de productividad y desempeño de los empleados administrativos. Los maestros y personal ubicado en las escuelas, se quejan constantemente del retraso en sus trámites de: pagos, licencias, jubilaciones, cambios de adscripción etc., todo ello atribuible al desempeño de los trabajadores administrativos y a las constantes tomas del IEEPO.
Durante las administraciones de los gobernadores Diódoro Carrasco y José Murat, los empleados administrativos fueron evaluados en su desempeño por al menos dos programas (“Ciudadano Sorpresa” y “Usuario Simulado”) y obtuvieron calificaciones inferiores a 54 puntos ( Máximo=100) y observaciones tales como: “el personal se ausenta de la oficina”, “las mujeres tejen o venden productos”, “comen en su escritorio”, “no son amables”, todo en horas hábiles.
Por su parte, los trabajadores de las oficinas centrales del IEEPO, se quejaban de que los maestros tomaban constantemente el IEEPO y no les permitían desempeñar sus labores y que los padres de familia o las comunidades quejosas, secuestraban al Instituto dejando a las madres encerradas con grave perjuicio para sus hijos, a quienes no podían recoger de sus escuelas. Hubo ocasiones en que quienes tomaron el IEEPO, golpearon al personal administrativo y dañaron sus vehículos y propiedades, o bien pasaron un buen susto con una amenaza de bomba o un temblor.
Esto último, se agrava porque el edificio central del IEEPO, está en malas condiciones. Pensado para albergar a un número determinado de personal, hoy trabajan en el edificio central tres o cuatro veces más gente de lo debido. El peso que soportan los pisos superiores es dos o tres veces superior al que fue calculado para su servicio y se corre el riesgo de que en un temblor colapsen. No hay salidas adecuadas de emergencia, ni rutas de evacuación libres de obstáculos; en este sentido, cabe destacar en particular que quienes trabajan en el área de la dirección general laboran en una trampa mortal. Todo esto fue señalado en su momento a las autoridades correspondientes, y desconozco si han tomado recientemente cartas en el asunto.
Bajo esta situación, el personal de las oficinas centrales, fue bajando aún más su nivel de desempeño, al grado que, al menos desde 1995, se incrementó la contratación por honorarios de personal de confianza, para poder resolver las tareas urgentes y necesarias que requieren el servicio educativo y la atención al personal docente y directivo.
Los constantes paros y tomas del IEEPO y los hechos antes mencionados, obligaron a rentar edificios para oficinas alternas, donde por lo regular se adscribía a personal de confianza contratado por el régimen de honorarios. El crecimiento del personal administrativo, no sólo afectó al de honorarios; el personal con “plaza” se incrementó a más de 13 mil personas en todo el estado, sin contar aquellos comisionados en las áreas bajo el control de la Sección 22, quienes ostentan en su mayoría plazas docentes.
Puse la palabra plaza entre comillada, porque al personal administrativo que ha sido contratado del año 2000 al 2010, le fue asignada una clave que no cuenta con el respaldo presupuestal necesario, ya que la SEP no ha autorizado plazas de Personal de Apoyo y Asistencia a la Educación (PAAE) desde hace ya mucho tiempo.
El personal de confianza y las oficinas alternas fueron de gran utilidad al IEEPO en administraciones anteriores, cuando, debido a los frecuentes conflictos intrasindicales, las oficinas centrales estaban prácticamente inhabilitadas y el sindicato exigía pronta solución a sus demandas, lo cual podría parecer incongruente, pero así era; quienes sacaban finalmente al “buey de la barranca” eran las oficinas alternas y su personal de confianza.
Un ejemplo reciente fue el de quienes iniciaron sus trámites para la jubilación. Debido a la incertidumbre y el desconocimiento de las reformas a la ley del ISSSTE, un gran número de docentes y PAAE decidieron jubilarse. El personal de base de las oficinas de personal, no sólo no se dieron abasto, sino que hacían tortuguismo para que les fueran pagadas horas extras y en algunos casos, sólo trabajaban las horas extras y no lo hacían eficientemente en las horas regulares. La decisión de las autoridades y del propio sindicato, fue habilitar oficinas alternas de personal para desahogar los trámites.
Ahora las autoridades del IEEPO están dando término a los contratos de una gran cantidad de personal de confianza, algunos con muchos años de antigüedad y con un desempeño muy eficiente. Supongo que la D-III-4 y las otras dos delegaciones han convenido, al fin, con la Dirección General, elevar su productividad y mejorar su desempeño; porque si continúan con el mismo nivel de burocratización de antes, tarde se le hará a las nuevas autoridades para comenzar a contratar en abril de este año, al personal con el que desahogarán todas las exigencias de los niveles educativos y de la propia Comisión Política de la Sección 22, así como rehabilitar espacios para poder hacerlo. Espero sinceramente que no sea el caso y que de verdad las cosas cambien.
domingo, 23 de enero de 2011
EL PRI: MANZANA DE LA DISCORDIA
En el campo de la política, el poder no es algo que resulte de un simple desplazamiento de los contrarios por el grupo vencedor; si bien implica una competencia, en ocasiones ruda, la victoria de un grupo sobre los otros nunca es absoluta, y la derrota tampoco es definitiva. El poder en la política es algo que se negocia permanentemente.
Se podría alegar que hay casos en los que un actor social prácticamente elimina a sus oponentes y asume de manera total el poder; es cierto, pero cuando eso sucede, casi siempre el triunfador hace uso de la fuerza o la violencia armada y eso ya no es política, es la guerra. En Oaxaca, los actores políticos no llegan aún al conflicto bélico, siguen, con todo y ciertas irregularidades, ubicados en el campo de la política.
La alianza que respaldó la candidatura del actual gobernador Gabino Cué Monteagudo, se enfrentó en la etapa electoral a un PRI desgastado por sus problemas internos, desprestigiado ante la opinión pública nacional e internacional después del conflicto del 2006 que ciertamente no supo manejar, pero sobre todo, la alianza gabinista tuvo ante sí a un PRI rechazado por un gran número de ciudadanos cansados de su estilo autoritario y patrimonialista de gobernar durante más de ochenta años.
La alianza triunfadora, por su parte, supo diseñar e instrumentar una estrategia correcta, con la que pudieron convocar a la ciudadanía y hacer valer su voto, ganaron las elecciones, pero hoy muestran su vulnerabilidad al verse en la necesidad de mantener su estatus construyendo su poder mediante la continua negociación con una gran diversidad de actores políticos. Lo anterior no es algo incorrecto, al iniciar este artículo dije que el poder se construye con base en negociaciones; pero es el caso que, si no se planean cuidadosamente las “asimilaciones” al poder, puede devenir en un caos, y en vez de establecer un equilibrio, puede provocar conflictos.
Al actual bloque gobernante se le plantearán varias situaciones interesantes durante su gestión (2010-2016). Durante los primeros dos años, de los cuales uno corre ya, su relación con el gobierno panista de Felipe Calderón está siendo muy cuidadosa, casi diplomática, pues de esa relación depende el flujo de recursos hacia el estado. De entrada, el gobierno calderonista ya envío un mensaje: no habrá transferencia masiva e incondicional de recursos. Felipe Calderón observará, hasta el más mínimo detalle, el desempeño del gobierno de Gabino Cué en los aspectos prioritarios para aquel; uno de esos aspectos, es la carrera hacia el 2012.
Las relaciones del actual gobernador de Oaxaca con Marcelo Ebrar y con Andrés Manuel López Obrador, sugieren que sus favores se orienten al apoyo de cualquiera de los dos personajes, quienes quieren asumir la presidencia de la república. Lo anterior implicaría una ruptura con el PAN y desde luego con el gobierno de Felipe Calderón; si esa fuera la situación, ¿qué pasará con los panistas que hoy forman parte del gobierno del estado? Hay quienes piensan que un escenario nacional que reproduzca la experiencia de Oaxaca en el 2012 es posible, si así fuera, un posible candidato a la presidencia, sería el propio gobernador de Oaxaca, quien ya fue probado en los hechos; pero hasta ahora, ese escenario es poco probable.
El tema sobre el que reflexionamos no es de ningún modo trivial para el actual bloque gobernante, del 2013 al 2016, ¡cuatro años! La administración de Gabino Cué Monteagudo, se desarrollará bajo los dictados de quien triunfe en las próximas elecciones federales, de modo que es crucial diseñar una estrategia que dé respuesta a diversos escenarios.
Uno de ellos, es el que se configura si el PRI gana las elecciones del 2012. La probabilidad de que Enrique Peña Nieto gane las elecciones no es nada despreciable, en las recientes encuestas de orientación del voto, se lleva más del 50% de las preferencias. La posibilidad de este escenario, sugiere la necesidad de que el gobernador Gabino Cué, identifique un canal de interlocución con el eventual presidente Peña Nieto, que desde luego deberá tener sello priísta. ¿Estará este canal de interlocución en proceso de construcción? Puede ser. Los priístas oaxaqueños lo saben y eso explica en parte su lucha interna por adueñarse de la dirección del Partido Revolucionario Institucional.
La dificultad de los priístas reside en la diversidad de sus intereses y es muy difícil imaginar que logren pactar motu proprio. Quizás por eso ha ido ganando adeptos la idea de que sea el comité ejecutivo nacional del PRI quien convoque a la unidad en Oaxaca mediante un delegado fuerte y neutral. Mientras tanto, los diferentes grupos, incluyendo al de Eviel Pérez Magaña, actual dirigente de ese partido, han roto lanzas por sus propios intereses y sostienen ahora una lucha encarnizada.
No será fácil renovar a la dirigencia del PRI, como algunos desean; quien se proponga sustituir al actual presidente de ese partido, deberá aparecer ante los priístas como alguien probo, de reconocida militancia y sobre todo, sin compromisos con ninguna de las facciones en pugna. Si el comité ejecutivo nacional no “amarra” al sustituto de Eviel Pérez Magaña, lo hará el bloque gobernante en Oaxaca, porque será un elemento estratégico en un escenario nacional en el que el PRI gane las elecciones presidenciales. Si por el contrario, el comité ejecutivo nacional respaldara a la actual dirigencia del PRI en Oaxaca, Eviel Pérez Magaña sería el hombre fuerte, por su cercanía con Enrique Peña Nieto, con todo lo que ello implica.
Así pues, el PRI en Oaxaca es un elemento clave a considerar para reconfigurar la nueva base del poder del actual bloque gobernante ¡paradojas de la política! Por eso ahora, ese partido es la manzana de la discordia.
Se podría alegar que hay casos en los que un actor social prácticamente elimina a sus oponentes y asume de manera total el poder; es cierto, pero cuando eso sucede, casi siempre el triunfador hace uso de la fuerza o la violencia armada y eso ya no es política, es la guerra. En Oaxaca, los actores políticos no llegan aún al conflicto bélico, siguen, con todo y ciertas irregularidades, ubicados en el campo de la política.
La alianza que respaldó la candidatura del actual gobernador Gabino Cué Monteagudo, se enfrentó en la etapa electoral a un PRI desgastado por sus problemas internos, desprestigiado ante la opinión pública nacional e internacional después del conflicto del 2006 que ciertamente no supo manejar, pero sobre todo, la alianza gabinista tuvo ante sí a un PRI rechazado por un gran número de ciudadanos cansados de su estilo autoritario y patrimonialista de gobernar durante más de ochenta años.
La alianza triunfadora, por su parte, supo diseñar e instrumentar una estrategia correcta, con la que pudieron convocar a la ciudadanía y hacer valer su voto, ganaron las elecciones, pero hoy muestran su vulnerabilidad al verse en la necesidad de mantener su estatus construyendo su poder mediante la continua negociación con una gran diversidad de actores políticos. Lo anterior no es algo incorrecto, al iniciar este artículo dije que el poder se construye con base en negociaciones; pero es el caso que, si no se planean cuidadosamente las “asimilaciones” al poder, puede devenir en un caos, y en vez de establecer un equilibrio, puede provocar conflictos.
Al actual bloque gobernante se le plantearán varias situaciones interesantes durante su gestión (2010-2016). Durante los primeros dos años, de los cuales uno corre ya, su relación con el gobierno panista de Felipe Calderón está siendo muy cuidadosa, casi diplomática, pues de esa relación depende el flujo de recursos hacia el estado. De entrada, el gobierno calderonista ya envío un mensaje: no habrá transferencia masiva e incondicional de recursos. Felipe Calderón observará, hasta el más mínimo detalle, el desempeño del gobierno de Gabino Cué en los aspectos prioritarios para aquel; uno de esos aspectos, es la carrera hacia el 2012.
Las relaciones del actual gobernador de Oaxaca con Marcelo Ebrar y con Andrés Manuel López Obrador, sugieren que sus favores se orienten al apoyo de cualquiera de los dos personajes, quienes quieren asumir la presidencia de la república. Lo anterior implicaría una ruptura con el PAN y desde luego con el gobierno de Felipe Calderón; si esa fuera la situación, ¿qué pasará con los panistas que hoy forman parte del gobierno del estado? Hay quienes piensan que un escenario nacional que reproduzca la experiencia de Oaxaca en el 2012 es posible, si así fuera, un posible candidato a la presidencia, sería el propio gobernador de Oaxaca, quien ya fue probado en los hechos; pero hasta ahora, ese escenario es poco probable.
El tema sobre el que reflexionamos no es de ningún modo trivial para el actual bloque gobernante, del 2013 al 2016, ¡cuatro años! La administración de Gabino Cué Monteagudo, se desarrollará bajo los dictados de quien triunfe en las próximas elecciones federales, de modo que es crucial diseñar una estrategia que dé respuesta a diversos escenarios.
Uno de ellos, es el que se configura si el PRI gana las elecciones del 2012. La probabilidad de que Enrique Peña Nieto gane las elecciones no es nada despreciable, en las recientes encuestas de orientación del voto, se lleva más del 50% de las preferencias. La posibilidad de este escenario, sugiere la necesidad de que el gobernador Gabino Cué, identifique un canal de interlocución con el eventual presidente Peña Nieto, que desde luego deberá tener sello priísta. ¿Estará este canal de interlocución en proceso de construcción? Puede ser. Los priístas oaxaqueños lo saben y eso explica en parte su lucha interna por adueñarse de la dirección del Partido Revolucionario Institucional.
La dificultad de los priístas reside en la diversidad de sus intereses y es muy difícil imaginar que logren pactar motu proprio. Quizás por eso ha ido ganando adeptos la idea de que sea el comité ejecutivo nacional del PRI quien convoque a la unidad en Oaxaca mediante un delegado fuerte y neutral. Mientras tanto, los diferentes grupos, incluyendo al de Eviel Pérez Magaña, actual dirigente de ese partido, han roto lanzas por sus propios intereses y sostienen ahora una lucha encarnizada.
No será fácil renovar a la dirigencia del PRI, como algunos desean; quien se proponga sustituir al actual presidente de ese partido, deberá aparecer ante los priístas como alguien probo, de reconocida militancia y sobre todo, sin compromisos con ninguna de las facciones en pugna. Si el comité ejecutivo nacional no “amarra” al sustituto de Eviel Pérez Magaña, lo hará el bloque gobernante en Oaxaca, porque será un elemento estratégico en un escenario nacional en el que el PRI gane las elecciones presidenciales. Si por el contrario, el comité ejecutivo nacional respaldara a la actual dirigencia del PRI en Oaxaca, Eviel Pérez Magaña sería el hombre fuerte, por su cercanía con Enrique Peña Nieto, con todo lo que ello implica.
Así pues, el PRI en Oaxaca es un elemento clave a considerar para reconfigurar la nueva base del poder del actual bloque gobernante ¡paradojas de la política! Por eso ahora, ese partido es la manzana de la discordia.
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jueves, 6 de enero de 2011
NUEVO GOBIERNO MUNICIPAL EN JUCHITÁN
El primero de enero fueron renovados los ayuntamientos municipales en todo el estado, el cambio no estuvo exento de problemas; pero en Juchitán donde se presagiaba tormenta, la transmisión de poderes se dio en paz.
Desde hace ya mucho tiempo, más de tres décadas, la población de Juchitán ha visto su suerte: empresas que abandonan el municipio por los chantajes de los grupos que antes formaban parte de la COCEI; narcotráfico y la lógica violencia, secuestros y miedo; la propiedad privada está constantemente amenazada, como lo prueban las continuas invasiones a terrenos de particulares, mismos que después tienen que negociar la recompra de sus propiedades con los delincuentes; un acelerado y desordenado crecimiento urbano; servicios públicos que no funcionan con un mínimo de calidad; desempleo galopante; un deterioro ambiental espantoso; alta morbilidad y una alarmante polarización del ingreso y la educación: por un lado una minoría muy rica con altos niveles de instrucción y por otra una mayoría depauperizada y casi analfabeta.
Los últimos gobiernos priístas no tuvieron la capacidad de remediar estos males y los coceístas sufrieron una descomposición que los hizo peores que los anteriores. Por eso la actual administración del Dr. Daniel Gurrión de sello priísta tiene un reto formidable. Cometerá un error si piensa que el gobierno se puede integrar como antaño, con mafias de un solo color o bajo la presión de los poderosos grupos de interés. En estos tiempos los gobiernos deben integrarse a partir de definir objetivos, metas y estrategias claras y precisas; y con fundamento en lo anterior, pensar en los hombres y mujeres más aptos para llevar a cabo las tareas, lo que no excluye la estrategia de concertar alianzas con la sociedad civil e instituciones especializadas que pueden prestar ayuda al municipio.
Desde luego que la disponibilidad de recursos presupuestales acotará las metas a lograr, pero marcado el rumbo, la tarea es darle continuidad al buen ejemplo, nadie espera que los problemas se resuelvan de un día para otro. Y en todo esto juegan un papel importante el apego a la ley, la transparencia en el manejo de los asuntos públicos, la honestidad y humildad de los servidores públicos, su entrega al servicio y la eficacia de su desempeño.
Hace unos días nos reunimos en Juchitán un grupo de nativos del lugar, además de la consabida plática recordando los viejos tiempos, se tocó el tema del nuevo gobierno municipal. Todos nos mostramos esperanzados sin que nuestras distintas filiaciones ideológicas nos impidieran coincidir en que Juchitán necesita acciones y unidad, ¿Pero qué acciones?
Uno de mis ex compañeros de secundaria dijo algo importante: Es urgente empezar por lo primero, comenzar con las cosas pequeñas pero indispensables para la convivencia. Vimos con buenos ojos que a los diez minutos después de hacer la protesta de ley, Daniel Gurrión se dirigiera con su gente al crucero de la carretera Panamericana donde, desde hacía dos o tres semanas, no funcionaban los semáforos y en cinco minutos volvieron a funcionar.¡ Eso es lo que hay que hacer! Coincidimos todos. Igual con los servicio municipales, comenzando por la policía y los vendedores ambulantes; después vendrán los grandes proyectos.
Otro comentó que una prioridad impostergable es formular un plan maestro de desarrollo urbano, y desde luego el Plan de Desarrollo Municipal; pero el primero hace mucho que ni siquiera se menciona. Otros coincidieron en señalar la urgencia de hacer respetar la ley y el derecho a la propiedad; no se puede impulsar el desarrollo si la ley se negocia o si no se respeta el fruto del trabajo propio y ajeno.
En mi opinión, apunté, no debe postergarse la solución al problema del rezago educativo. La brecha entre quienes tienen una alta escolaridad y los que no la tienen, es cada vez más preocupante en Juchitán.
Las ideas comentadas en esa reunión informal de amigos sentados relajadamente debajo de un frondoso árbol, frente al palacio municipal, aunque interesantes no dejan de ser buenos propósitos, que en nada modifican la realidad que hoy vive el pueblo juchiteco. Pero otra cosa son las acciones que ese pequeño grupo promueve para coadyuvar al desarrollo y al buen gobierno.
Sin pretender grandes cambios, los grupos: Bini neza guiá’ (Gente de arriba), la Fundación histórico cultural Juchitán y el Grupo Cultural Gugu Huinni ( Tortolita), unen esfuerzos para impulsar el desarrollo cultural de Juchitán. El plan de trabajo para este 2011, pronto dejará sentir sus efectos. Sería muy importante contar con el apoyo de las nuevas autoridades a las cuales, ni se les pide dinero, ni recursos materiales ni humanos, sólo se les solicita establecer las condiciones legales y en algunos casos el apoyo a la gestoría que estos grupos requieren para realizar sus obras.
Espero que la unidad de los actores políticos prevalezca por encima de sus intereses particulares y que se piense más en hacer desde la sociedad civil, que en chantajear al gobierno o a las empresas productivas. Juchitán bien vale eso y más.
Desde hace ya mucho tiempo, más de tres décadas, la población de Juchitán ha visto su suerte: empresas que abandonan el municipio por los chantajes de los grupos que antes formaban parte de la COCEI; narcotráfico y la lógica violencia, secuestros y miedo; la propiedad privada está constantemente amenazada, como lo prueban las continuas invasiones a terrenos de particulares, mismos que después tienen que negociar la recompra de sus propiedades con los delincuentes; un acelerado y desordenado crecimiento urbano; servicios públicos que no funcionan con un mínimo de calidad; desempleo galopante; un deterioro ambiental espantoso; alta morbilidad y una alarmante polarización del ingreso y la educación: por un lado una minoría muy rica con altos niveles de instrucción y por otra una mayoría depauperizada y casi analfabeta.
Los últimos gobiernos priístas no tuvieron la capacidad de remediar estos males y los coceístas sufrieron una descomposición que los hizo peores que los anteriores. Por eso la actual administración del Dr. Daniel Gurrión de sello priísta tiene un reto formidable. Cometerá un error si piensa que el gobierno se puede integrar como antaño, con mafias de un solo color o bajo la presión de los poderosos grupos de interés. En estos tiempos los gobiernos deben integrarse a partir de definir objetivos, metas y estrategias claras y precisas; y con fundamento en lo anterior, pensar en los hombres y mujeres más aptos para llevar a cabo las tareas, lo que no excluye la estrategia de concertar alianzas con la sociedad civil e instituciones especializadas que pueden prestar ayuda al municipio.
Desde luego que la disponibilidad de recursos presupuestales acotará las metas a lograr, pero marcado el rumbo, la tarea es darle continuidad al buen ejemplo, nadie espera que los problemas se resuelvan de un día para otro. Y en todo esto juegan un papel importante el apego a la ley, la transparencia en el manejo de los asuntos públicos, la honestidad y humildad de los servidores públicos, su entrega al servicio y la eficacia de su desempeño.
Hace unos días nos reunimos en Juchitán un grupo de nativos del lugar, además de la consabida plática recordando los viejos tiempos, se tocó el tema del nuevo gobierno municipal. Todos nos mostramos esperanzados sin que nuestras distintas filiaciones ideológicas nos impidieran coincidir en que Juchitán necesita acciones y unidad, ¿Pero qué acciones?
Uno de mis ex compañeros de secundaria dijo algo importante: Es urgente empezar por lo primero, comenzar con las cosas pequeñas pero indispensables para la convivencia. Vimos con buenos ojos que a los diez minutos después de hacer la protesta de ley, Daniel Gurrión se dirigiera con su gente al crucero de la carretera Panamericana donde, desde hacía dos o tres semanas, no funcionaban los semáforos y en cinco minutos volvieron a funcionar.¡ Eso es lo que hay que hacer! Coincidimos todos. Igual con los servicio municipales, comenzando por la policía y los vendedores ambulantes; después vendrán los grandes proyectos.
Otro comentó que una prioridad impostergable es formular un plan maestro de desarrollo urbano, y desde luego el Plan de Desarrollo Municipal; pero el primero hace mucho que ni siquiera se menciona. Otros coincidieron en señalar la urgencia de hacer respetar la ley y el derecho a la propiedad; no se puede impulsar el desarrollo si la ley se negocia o si no se respeta el fruto del trabajo propio y ajeno.
En mi opinión, apunté, no debe postergarse la solución al problema del rezago educativo. La brecha entre quienes tienen una alta escolaridad y los que no la tienen, es cada vez más preocupante en Juchitán.
Las ideas comentadas en esa reunión informal de amigos sentados relajadamente debajo de un frondoso árbol, frente al palacio municipal, aunque interesantes no dejan de ser buenos propósitos, que en nada modifican la realidad que hoy vive el pueblo juchiteco. Pero otra cosa son las acciones que ese pequeño grupo promueve para coadyuvar al desarrollo y al buen gobierno.
Sin pretender grandes cambios, los grupos: Bini neza guiá’ (Gente de arriba), la Fundación histórico cultural Juchitán y el Grupo Cultural Gugu Huinni ( Tortolita), unen esfuerzos para impulsar el desarrollo cultural de Juchitán. El plan de trabajo para este 2011, pronto dejará sentir sus efectos. Sería muy importante contar con el apoyo de las nuevas autoridades a las cuales, ni se les pide dinero, ni recursos materiales ni humanos, sólo se les solicita establecer las condiciones legales y en algunos casos el apoyo a la gestoría que estos grupos requieren para realizar sus obras.
Espero que la unidad de los actores políticos prevalezca por encima de sus intereses particulares y que se piense más en hacer desde la sociedad civil, que en chantajear al gobierno o a las empresas productivas. Juchitán bien vale eso y más.
jueves, 23 de diciembre de 2010
LA FORMA ES FONDO
La iniciativa de reforma de la ley orgánica del poder ejecutivo del estado de Oaxaca (Periódico Oficial. Nº extraordinario del 1º de diciembre de 2010. Decreto Núm. 6), enviada por el Gobernador Gabino Cué Monteagudo, ha provocado una crisis de gabinete y desatado una polémica, en la que no todos pretenden contribuir a la comprensión de lo que está pasando; parece que las opiniones se han polarizado entre quienes defiende el “título” y quienes de algún modo le restan importancia.
El polémico artículo 14 de la nueva Ley orgánica dice:
“Artículo 14.- Para ser titular de una Secretaría o de los órganos auxiliares de la administración pública estatal se requiere:
(…)
III. Contar con título, cédula profesional o equivalente.”
(…)
Doy por sentado que es deseable y necesario que los funcionarios públicos además de profesionales en su área de trabajo, tengan una preparación certificada por alguna institución de educación superior (no patito). Para mí, el problema no es si se debe o no exigir un título universitario para ejercer una función pública; sino qué sucedió cuando el gobernador lo hizo, por qué lo hizo de esa manera y cuáles podrían ser las repercusiones.
La profesionalización del gabinete.
Si bien es deseable, y asumo el supuesto de que el gobernador así lo cree, que los miembros del gabinete posean un título universitario, ¿ por qué el gobernador Gabino Cué escogió el recurso de reformar la ley orgánica del poder ejecutivo?
Había por lo menos dos maneras menos problemáticas:
1. Invitar como colaboradores sólo a aquellos con título universitario, además de otras características deseables para el perfil que se le quiere dar al gabinete (facultad otorgada por el Art. 79. Fracc. V de la Constitución Política del Estado de Oaxaca). Este ha sido el método que tradicionalmente han empleado los gobernadores para conformar sus equipos y darles una identidad determinada, ya sea para buenos o malos propósitos.
2. Establecer en el manual de organización, en la parte relativa a los profesiogramas de cada puesto, la exigencia del grado académico o incluso nivel de especialización deseado para el cargo, y dejar que la contraloría se encargara de que se cumpliera lo dispuesto, con las sanciones correspondientes para el caso de que alguien violara la norma.
Una tercera, que no incluyo porque sería igualmente problemática que la reforma a la ley orgánica, es el método de un acuerdo del gobernador para los mismos efectos: exigir el título, la cédula y todo lo demás.
Estas maneras o formas de integrar el gabinete, estarían de acuerdo con las leyes vigentes y ayudarían a especificar su contenido por la intención de darle al equipo del gobernador una identidad determinada. ¿ Por qué entonces no se empleó ninguna de ellas y sí el de la reforma de la ley orgánica?
Los posibles motivos.
a. Error involuntario. El gobernador del estado no pretendía incluir esa exigencia en la nueva ley orgánica y una falta de revisión al proyecto fue el motivo. Es muy difícil creer que un error de ese tipo se haya cometido, pero ha habido casos en la administración pública, incluso en la federal, donde un error se filtró y tuvo después carácter de ley.
b. Parte de una estrategia para acotar, en el marco de la alianza, a un sector de los aspirantes a ocupar cargos públicos. Aunque es posible que este haya sido el motivo, ya que se acostumbra en la administración pública en México, hacer reformas legales con dedicatoria, surge la pregunta de: ¿por qué no se antepuso la ley a los prospectos, y en cambio se les tomó protesta, para después ponerlos en evidencia exigiéndoles lo que no tienen?
c. Avanzar en la reforma del Estado. La reforma enviada por Gabino Cué, acota las facultades del gobernador ( Art. 79, fracc. V de la constitución local), y podría pensarse que es una especie de anticipo a una más profunda reforma del Estado; pero ¿por qué no reformar en todo caso la constitución? No haberlo hecho implica que ahora la nueva ley orgánica pueda ser calificada como inconstitucional, y que el único que puede no tener título o cédula profesional sea el mismísimo gobernador del estado.
d. Pagar facturas en falso. Otro motivo posible, deriva de las presiones que posiblemente tuvo el gobernador para incluir en su gabinete a elementos de las diversas fuerzas que se aliaron para hacerlo ganar, pero que él no estaba dispuesto a aceptar. Eso explica que la reforma haya entrado al cuarto para las doce y que no haya objetado las propuestas y dejar que el congreso hiciera parte del trabajo de vetar los nombramientos.
El gobernador pudo tener alguno o todos estos motivos para reformar la ley orgánica de la forma en que lo hizo, lo cierto es que los efectos de su proceder pueden tener consecuencias para la gobernabilidad del estado.
Aunque existe la posibilidad de que no pasé nada, es preferible suponer que habrá reacciones para prever cursos de acción y, dado el caso, reducir el impacto de los conflictos.
Es difícil creer que los hombres y mujeres que, habiendo sido aceptados por el gobernador para ocupar cargos públicos y después exhibidos públicamente en sus supuestas carencias, a tal grado que uno hasta cometió un delito para sortear la pena, se queden como si nada hubiera pasado. No va con la naturaleza humana, ni con el estilo de ser de los oaxaqueños. Por ello es posible que las acciones revanchistas no se hagan esperar, y no sólo por parte de los individuos afectados, sino por las fuerzas que de algún modo representan.
Hay un viejo dicho atribuido a Don Jesús Reyes Heroles: En política, la forma es fondo. Creo que en este caso, a alguien se le olvidó recordárselo al señor Gobernador.
El polémico artículo 14 de la nueva Ley orgánica dice:
“Artículo 14.- Para ser titular de una Secretaría o de los órganos auxiliares de la administración pública estatal se requiere:
(…)
III. Contar con título, cédula profesional o equivalente.”
(…)
Doy por sentado que es deseable y necesario que los funcionarios públicos además de profesionales en su área de trabajo, tengan una preparación certificada por alguna institución de educación superior (no patito). Para mí, el problema no es si se debe o no exigir un título universitario para ejercer una función pública; sino qué sucedió cuando el gobernador lo hizo, por qué lo hizo de esa manera y cuáles podrían ser las repercusiones.
La profesionalización del gabinete.
Si bien es deseable, y asumo el supuesto de que el gobernador así lo cree, que los miembros del gabinete posean un título universitario, ¿ por qué el gobernador Gabino Cué escogió el recurso de reformar la ley orgánica del poder ejecutivo?
Había por lo menos dos maneras menos problemáticas:
1. Invitar como colaboradores sólo a aquellos con título universitario, además de otras características deseables para el perfil que se le quiere dar al gabinete (facultad otorgada por el Art. 79. Fracc. V de la Constitución Política del Estado de Oaxaca). Este ha sido el método que tradicionalmente han empleado los gobernadores para conformar sus equipos y darles una identidad determinada, ya sea para buenos o malos propósitos.
2. Establecer en el manual de organización, en la parte relativa a los profesiogramas de cada puesto, la exigencia del grado académico o incluso nivel de especialización deseado para el cargo, y dejar que la contraloría se encargara de que se cumpliera lo dispuesto, con las sanciones correspondientes para el caso de que alguien violara la norma.
Una tercera, que no incluyo porque sería igualmente problemática que la reforma a la ley orgánica, es el método de un acuerdo del gobernador para los mismos efectos: exigir el título, la cédula y todo lo demás.
Estas maneras o formas de integrar el gabinete, estarían de acuerdo con las leyes vigentes y ayudarían a especificar su contenido por la intención de darle al equipo del gobernador una identidad determinada. ¿ Por qué entonces no se empleó ninguna de ellas y sí el de la reforma de la ley orgánica?
Los posibles motivos.
a. Error involuntario. El gobernador del estado no pretendía incluir esa exigencia en la nueva ley orgánica y una falta de revisión al proyecto fue el motivo. Es muy difícil creer que un error de ese tipo se haya cometido, pero ha habido casos en la administración pública, incluso en la federal, donde un error se filtró y tuvo después carácter de ley.
b. Parte de una estrategia para acotar, en el marco de la alianza, a un sector de los aspirantes a ocupar cargos públicos. Aunque es posible que este haya sido el motivo, ya que se acostumbra en la administración pública en México, hacer reformas legales con dedicatoria, surge la pregunta de: ¿por qué no se antepuso la ley a los prospectos, y en cambio se les tomó protesta, para después ponerlos en evidencia exigiéndoles lo que no tienen?
c. Avanzar en la reforma del Estado. La reforma enviada por Gabino Cué, acota las facultades del gobernador ( Art. 79, fracc. V de la constitución local), y podría pensarse que es una especie de anticipo a una más profunda reforma del Estado; pero ¿por qué no reformar en todo caso la constitución? No haberlo hecho implica que ahora la nueva ley orgánica pueda ser calificada como inconstitucional, y que el único que puede no tener título o cédula profesional sea el mismísimo gobernador del estado.
d. Pagar facturas en falso. Otro motivo posible, deriva de las presiones que posiblemente tuvo el gobernador para incluir en su gabinete a elementos de las diversas fuerzas que se aliaron para hacerlo ganar, pero que él no estaba dispuesto a aceptar. Eso explica que la reforma haya entrado al cuarto para las doce y que no haya objetado las propuestas y dejar que el congreso hiciera parte del trabajo de vetar los nombramientos.
El gobernador pudo tener alguno o todos estos motivos para reformar la ley orgánica de la forma en que lo hizo, lo cierto es que los efectos de su proceder pueden tener consecuencias para la gobernabilidad del estado.
Aunque existe la posibilidad de que no pasé nada, es preferible suponer que habrá reacciones para prever cursos de acción y, dado el caso, reducir el impacto de los conflictos.
Es difícil creer que los hombres y mujeres que, habiendo sido aceptados por el gobernador para ocupar cargos públicos y después exhibidos públicamente en sus supuestas carencias, a tal grado que uno hasta cometió un delito para sortear la pena, se queden como si nada hubiera pasado. No va con la naturaleza humana, ni con el estilo de ser de los oaxaqueños. Por ello es posible que las acciones revanchistas no se hagan esperar, y no sólo por parte de los individuos afectados, sino por las fuerzas que de algún modo representan.
Hay un viejo dicho atribuido a Don Jesús Reyes Heroles: En política, la forma es fondo. Creo que en este caso, a alguien se le olvidó recordárselo al señor Gobernador.
ACUERDOS Y DESACUERDOS: EL VI PRE-PLENO DE LA SECCIÓN XXII DEL SNTE
Han finalizado los trabajos del VI Pre-pleno de la Sección XXII del SNTE y las cosas no pintan bien. Dos acuerdos llaman primero nuestra atención: el desconocimiento de la secretaria general de gobierno, Irma Piñeyro y la demanda de destitución del director general del IEEPO, Bernardo Vásquez Colmenares. El primero de los acuerdo lo anunciaron los dirigentes magisteriales con el argumento de que la Sra. Piñeyro era una carta de Elba Esther Gordillo en el gabinete del gobernador Cué Monteagudo; pero el segundo, aunque argumentan las mismas razones, obedece a otras circunstancias.
La opinión que el director general del IEEPO ofreció a la prensa local, puso de manifiesto su interés de que los integrantes de la sección 59 del SNTE, se reintegraran a la sección XXII y en otras declaraciones, prácticamente desconoció a la sección 59 como gestora válida de los asuntos de los trabajadores de la educación; tanto así, que el propio gobernador Gabino Cué, tuvo que salir al paso y matizar la posición del gobierno del estado al respecto.
Al asumir estas posiciones, se mostraba no sólo la disciplina del director del IEEPO para con la posible política oficial; sino también se quería enviarle a los trabajadores de la educación de la sección XXII un mensaje que suavizara sus debates en el pre-pleno. De cualquier manera, la reacción de la sección 59 no se hizo esperar y criticó al gobierno del estado por entrometerse en asuntos del SNTE.
Sin embargo, tanto cuidó el director del IEEPO no cometer errores al tocar el tema del conflicto entre las secciones sindicales, que descuidó la relación con las expresiones políticas de la sección XXII: la percepción que tuvieron los grupos al interior del sindicato, fue que el gobierno del estado privilegiaba la relación con algunas corrientes y sus organizaciones afines; pero que no estaba dispuesto a dialogar con todas, sino hasta después del pre-pleno. La respuesta a esta política, la tenemos ahora a la vista. Lo curioso del caso es que la sección XXII, exige hoy la destitución de quien se mostró como su principal aliado y la sección 59, quizás hasta celebre que la XXII lo libere de un enemigo declarado.
Otro acuerdo es el de la conformación de una comisión negociadora ampliada. Este tipo de comisión es un recursos que utilizan las expresiones al interior de la sección XXII cuando quieren neutralizar a la comisión política y más directamente, al secretario general en turno para así ponerse al frente de las negociaciones de manera más “democrática”, y no permitir que unos cuantos monopolicen los acuerdos y relaciones con el gobernador, como sucedió en el año 2005 y que dio como resultado la comisión ampliada que dirigió al magisterio durante el conflicto del 2006, con los resultados que conocemos. De lo que todo esto le afecta, Azael Santiago Chepi no parece darse cuenta, o lo disimula bien.
El establecimiento de una comisión permanente de honor y justicia, sólo puede interpretarse como una clara amenaza para todos los que pretendan negociar en lo obscurito con el gobierno del estado; pero también para quienes pronto sufrirán la aplicación del principio rector 20.
En esto también está implicada la situación de los niveles educativos en los que se ha desatado la corrupción. Un caso elocuente es el de secundarias generales, donde el jefe del departamento está acorralado por quienes venden plazas y quieren que él sólo autorice las asignaciones, mientras ellos siguen con su negocio. Ya se acordó una comisión investigadora y de aquí es previsible esperar el recrudecimiento del conflicto interno.
En mi opinión, el gobierno del estado no supo reaccionar adecuadamente en función de la complejidad del IEEPO y de la velocidad con que se suscitan los hechos al interior de las secciones sindicales.
Por lo pronto, el acuerdo de exigir la destitución de Bernardo Vásquez Colmenares pone a las expresiones en condiciones de negociar directamente con el gobernador del estado y tomar acuerdos sobre sus asuntos; de lo contrario harán efectivo el desconocimiento del actual director del IEEPO. Si el gobernador no accede, irán incrementando la presión e intensificando las movilizaciones en todo el estado hasta llegar, si lo creen necesario, a romper la “mesa de negociaciones”.
Es lamentable que los dirigentes magisteriales con sus acuerdos, pongan en riesgo no sólo la paz pública, sino la integridad de su propio movimiento. La administración del gobernador Gabino Cué, goza aún del bono democrático que el pueblo le otorgó en las pasadas elecciones y puede hacer valer su autoridad; por otra parte, la sección XXII no tiene la simpatía de una gran parte de la población.
Conforme se acerque el mes de mayo, las cosas se complicarán aún más, será la primera vez que el gobierno de Gabinó Cué negocie formalmente con la sección XXII (¿y con la 59?). En todo esto, no sólo se trata de buscar una salida al eventual conflicto, sino de avanzar en la mejora del servicio educativo y garantizar el derecho a la educación de los niños y jóvenes de Oaxaca.
La opinión que el director general del IEEPO ofreció a la prensa local, puso de manifiesto su interés de que los integrantes de la sección 59 del SNTE, se reintegraran a la sección XXII y en otras declaraciones, prácticamente desconoció a la sección 59 como gestora válida de los asuntos de los trabajadores de la educación; tanto así, que el propio gobernador Gabino Cué, tuvo que salir al paso y matizar la posición del gobierno del estado al respecto.
Al asumir estas posiciones, se mostraba no sólo la disciplina del director del IEEPO para con la posible política oficial; sino también se quería enviarle a los trabajadores de la educación de la sección XXII un mensaje que suavizara sus debates en el pre-pleno. De cualquier manera, la reacción de la sección 59 no se hizo esperar y criticó al gobierno del estado por entrometerse en asuntos del SNTE.
Sin embargo, tanto cuidó el director del IEEPO no cometer errores al tocar el tema del conflicto entre las secciones sindicales, que descuidó la relación con las expresiones políticas de la sección XXII: la percepción que tuvieron los grupos al interior del sindicato, fue que el gobierno del estado privilegiaba la relación con algunas corrientes y sus organizaciones afines; pero que no estaba dispuesto a dialogar con todas, sino hasta después del pre-pleno. La respuesta a esta política, la tenemos ahora a la vista. Lo curioso del caso es que la sección XXII, exige hoy la destitución de quien se mostró como su principal aliado y la sección 59, quizás hasta celebre que la XXII lo libere de un enemigo declarado.
Otro acuerdo es el de la conformación de una comisión negociadora ampliada. Este tipo de comisión es un recursos que utilizan las expresiones al interior de la sección XXII cuando quieren neutralizar a la comisión política y más directamente, al secretario general en turno para así ponerse al frente de las negociaciones de manera más “democrática”, y no permitir que unos cuantos monopolicen los acuerdos y relaciones con el gobernador, como sucedió en el año 2005 y que dio como resultado la comisión ampliada que dirigió al magisterio durante el conflicto del 2006, con los resultados que conocemos. De lo que todo esto le afecta, Azael Santiago Chepi no parece darse cuenta, o lo disimula bien.
El establecimiento de una comisión permanente de honor y justicia, sólo puede interpretarse como una clara amenaza para todos los que pretendan negociar en lo obscurito con el gobierno del estado; pero también para quienes pronto sufrirán la aplicación del principio rector 20.
En esto también está implicada la situación de los niveles educativos en los que se ha desatado la corrupción. Un caso elocuente es el de secundarias generales, donde el jefe del departamento está acorralado por quienes venden plazas y quieren que él sólo autorice las asignaciones, mientras ellos siguen con su negocio. Ya se acordó una comisión investigadora y de aquí es previsible esperar el recrudecimiento del conflicto interno.
En mi opinión, el gobierno del estado no supo reaccionar adecuadamente en función de la complejidad del IEEPO y de la velocidad con que se suscitan los hechos al interior de las secciones sindicales.
Por lo pronto, el acuerdo de exigir la destitución de Bernardo Vásquez Colmenares pone a las expresiones en condiciones de negociar directamente con el gobernador del estado y tomar acuerdos sobre sus asuntos; de lo contrario harán efectivo el desconocimiento del actual director del IEEPO. Si el gobernador no accede, irán incrementando la presión e intensificando las movilizaciones en todo el estado hasta llegar, si lo creen necesario, a romper la “mesa de negociaciones”.
Es lamentable que los dirigentes magisteriales con sus acuerdos, pongan en riesgo no sólo la paz pública, sino la integridad de su propio movimiento. La administración del gobernador Gabino Cué, goza aún del bono democrático que el pueblo le otorgó en las pasadas elecciones y puede hacer valer su autoridad; por otra parte, la sección XXII no tiene la simpatía de una gran parte de la población.
Conforme se acerque el mes de mayo, las cosas se complicarán aún más, será la primera vez que el gobierno de Gabinó Cué negocie formalmente con la sección XXII (¿y con la 59?). En todo esto, no sólo se trata de buscar una salida al eventual conflicto, sino de avanzar en la mejora del servicio educativo y garantizar el derecho a la educación de los niños y jóvenes de Oaxaca.
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