miércoles, 15 de septiembre de 2010

¡AY CUBA,CUBA,CUBA!

Tengo, como tal vez muchos mexicanos, un especial afecto por el pueblo cubano y su patria. La Cuba hermosa de playas doradas bajo un sol que, además de dar calor, crea un ambiente que llama a la aventura. Cuba de las mujeres hermosas, resultado de esa mezcla de sangre africana con española. Cuba de la gente alegre. Cuba de los años treinta y cuarenta, tierra de arte; pero también de frivolidades. Cuba de la música que hace que a uno se le suba el santo. Cuba de Carpentier. Cuba de la esperanza juvenil en la revolución. Esa es para mí la Cuba entrañable.

Cuando tenía diecisiete años, Cuba era para mi la tierra del socialismo. Mis amigos, la mayoría de ellos jóvenes revolucionarios, soñaban, al igual que yo, con ayudar a construir el socialismo en la Cuba de Fidel Castro. Poco sabíamos de lo que había costado en vidas, en pérdida de libertad, en infinidad de sufrimientos, el que Castro hubiera llegado y se hubiera mantenido en el poder; sólo veíamos cómo la Revolución Cubana servía de ejemplo a los pueblos latinoamericanos que deseaban conseguir su liberación. O eso creíamos.

A Guillermo Petrikowsky le entró la revolución por la oreja una noche de 1959 cuando escuchaba Radio Rebelde. A mí me llegó el sonido de la revolución en las arengas de la Segunda Declaración de la Habana(1967); cargaba entonces conmigo una pesada grabadora de inmensos carretes y a todo aquel que se dejaba, lo ponía a escuchar el discurso de Fidel en esa hora cumbre de la revolución latinoamericana. Una de mis víctimas fue Jesús Vicente, quien escuchó embelesado el discurso de Castro y la música cubana. Desde entonces Jesús no fue ya el mismo, se transformó en el “Dormis” socialista y coceísta entregado a las causas del pueblo. No sé si fue esa noche que escuchó en Juchitán, en casa de Na Nata, la Segunda Declaración de la Habana, que se convirtió al socialismo o fue mera coincidencia; pero ya no fue el mismo, de niño se convirtió en un adulto que, en el cuerpo de un jovenzuelo, ansiaba la revolución.

En 1974 era un trotskista que amaba a Cuba a pesar de considerarla entonces un país socialista con un “Estado Obrero degenerado”. Sabía de la falta de libertades en Cuba, igual que en la Unión Soviética; pero lo justificaba pensando que los enemigos de la revolución obligaban a un control férreo de la situación. A pesar de las críticas, los resultados estaban a la vista: el pueblo alfabetizado, con un sistema de salud como ningún otro en el mundo, sin problemas de vivienda, alimentos racionados, pero había para todos, no trabajaba quien no quería, la educación y la investigación científica en pleno despegue, las artes puestas a favor de las causas del pueblo, idea esta última que sintetizaba las aspiraciones de justicia, libertad, igualdad, bienestar, cultura, ciencia, democracia, amor, diversión, desarrollo personal y colectivo y sobre todo, fraternidad. Sí, una parte de Cuba sufría la dictadura del proletariado; pero era innegable que representaba un avance para la humanidad y esa realidad revolucionaria estaba en América Latina, a unos cuantos kilómetros de las costas de México.

Después de algunos viajes “revolucionarios”, volví a Cuba en el año 2001, me encontré a algunos amigos y me hice de otros, mi interés se centraba entonces en conocer la experiencia Cubana de lo que llamaban la universalización de la educación superior. La idea llamaba mi atención, porque en una economía planificada, la formación de la fuerza de trabajo calificada responde a necesidades y objetivos específicos y no simplemente a una consigna.

En el auditorio Karl Marx de la Habana, platicaba con un alto funcionario cubano y le pregunté: ¿ Cómo van a conciliar las exigencias de una economía planificada con la política de universalizar la educación superior? No lo sabemos, me respondió, es una idea del Comandante que estamos analizando. Me sorprendió la respuesta: "¿que estamos analizando?" ¡Pero si el programa ya estaba en marcha! Entonces comprendí el abismo que se abría entre la Cuba de la Segunda Declaración de la Habana, y la que ahora tenía la oportunidad de vivir.

La realidad era que el gobierno cubano había despedido a muchos trabajadores de la industria azucarera, por el derrumbe de la Unión Soviética; había perdido su principal fuente de ingresos, y ahora disfrazaba el pago del seguro de desempleo, con el pago de una beca para "reconvertir" a su fuerza de trabajo. Eso era la esencia del programa de universalizar la educación superior, política que se disfrazaba con un discurso socialista de profundizar la revolución avanzando hacia la alta cultura.

Después de la corta plática con el alto funcionario, vino el discurso de Fidel en el escenario del auditorio Karl Marx. Cinco horas duró su discurso que prometió que sería breve,aunque agotado, comprendí el porqué ese hombre es capaz de adormecer a su pueblo con su palabra y llevarlo al sacrificio sin que nadie proteste; claro, mientras dure la ilusión creada por el discurso.

Salimos ya por la tarde del auditorio, el alto funcionario cubano se despidió amablemente de nosotros y nos dirigimos hacia la Habana Vieja, donde encontramos a nuestro amigo, a quien llamaré Lázaro y lo invitamos a comer al paladar que él mismo nos sugirió y donde una vez sentados a la mesa, la dueña se negaba a servirle, hasta que molesto, le pedí que por favor le sirviera, porque era nuestro invitado. Así viven los cubanos, como si fueran refugiados indeseables en su propia patria, la tierra de Martí y del socialismo.

Lázaro no quería comerse la chuleta, no por falta de apetito, sino porque quería llevársela a su mujer e hija, para que se la comieran, pues llevaban años sin probarla. Tuvimos que convencerlo de que si se la comía, compraríamos otra orden para ellas; sólo así aceptó y disfrutó con nosotros la comida.

La casa de Lázaro es como la de la mayoría de los cubanos: pequeña, poco iluminada, en un edificio húmedo casi en ruinas al que nadie parece darle mantenimiento. Los edificios de departamentos de la Habana Vieja, tienen algo que llama la atención, están envueltos en una especie de spaguetti de cables eléctricos que salen por todas partes amenazando con ahorcarte si no tienes cuidado con ellos.

Cuando llegamos a su casa, su joven y bella esposa nos dijo que su hijita había estado enferma del estómago, pero que ya había sanado gracias a que consiguieron bicarbonato y eso la había aliviado. Debe saber el lector que en Cuba es muy difícil conseguir bicarbonato, Lázaro y su esposa tenían algunos gramos de ese polvo envuelto en papel de estraza y guardado en el frío (refrigerador) como si fuese oro molido. Nos dolió ver aquello, al día siguiente le llevamos un frasco gigante de pepto bismol, que no conocían, y les dijimos que hacía el mismo efecto que el bicarbonato, pero en líquido. Lázaro todavía me agradece ese favor; no sé si porque aún conserva el frasco de pepto, que seguramente cuida como la niña de sus ojos.

En ese año y todos los demás hasta el 2006, los cubanos vivieron una especie de resurrección debido a la apertura del sector turístico, que les llevó divisas, reactivó su economía y les hizo abrirse un poco al mundo. Muchas familias cubanas, sobre todo en el medio urbano, reconstruyeron sus casas, compraron algunos bienes duraderos y, lo más importante, lograron ahorrar. Pero algo sucedió en la élite gobernante, eran los tiempos en que Fidel ya comenzaba a verse enfermo y su hermano Raúl aparecía en público como el seguro sucesor del Comandante.

Algo pasó, porque cuando regresamos a Cuba en 2007, el ambiente y el ánimo de los cubanos estaban desconocidos. Otro amigo nuestro, a quien llamaré Juanito, se quejaba amargamente con nosotros: "compadre, habíamos ahorrado algunos dolaritos (pesos cubanos convertibles) y de pronto nos dieron la noticia que el dólar no circularía más en Cuba, y quienes quisieran cambiar sus pesos convertibles, tenían que ir a las casetas de los bancos a cambiarlos por menos de la mitad de su valor, so pena de perderlo todo". Eso fue un asalto a mano armada del gobierno cubano a su población. La gente vio cómo se hacían polvo sus ahorros, ya que el peso convertible se vinculaba al euro y no más al dólar de nauseabundo olor imperialista.

Llegamos a la casa de Juanito, que por cierto había construido otras recámaras y ampliado la sala con lo que le ingresó entre 2000 y 2006. ¡Oh, frío nuevo! le dijimos entusiasmados; pero pronto se nos calló la alegría cuando nos dijeron que el gobierno les había obligado a comprar a plazos el nuevo refrigerador para apoyar la política de ahorro de energía. Estaban muy molestos.

El 2007 no fue ya un año bueno para los cubanos, comenzó a cerrarse la breve apertura al turismo y se desarticuló el incipiente sector privado que floreció, efímero, durante el período especial( 1991-1994) y algunos años después de él. La revolución volvía a cerrar su economía y llamaba a la movilización del pueblo para defender a la patria socialista del imperialismo, que ahora acechaba con mayor ferocidad. Pero el discurso oficial sonaba hueco. El primero de mayo de ese año, la Plaza de la Revolución, escenario de la Segunda Declaración de la Habana, se llenó por primera vez de acarreados al estilo del PRI en sus mejores tiempos.

Supe que, a partir de entonces la cosa no iba a ser igual en Cuba. Por eso Leticia y yo, con lágrimas en el corazón, decidimos no volver, y así ha sido hasta hoy. Me entero ahora de que el gobierno cubano ha despedido a 600 mil trabajadores y que en lo que resta del año, llegarán al millón. Quien haya vivido en Cuba sabe el terrible significado de esa noticia. No serán precisamente los campesinos los que sufran, sino la clase media, el orgullo educativo de la revolución se verá obligada a conducir coco-taxis cargando sus títulos de doctores en economía en la espalda, otros se irán a refugiar al campo bajo la protección de un guajiro natural que los acepte, las mujeres jóvenes, inteligentes y hermosas se prostituirán con viejos adinerados que ahora puedan pagar las altas tarifas del turismo que oferta el gobierno de la revolución.

De mis amigos allá no sé gran cosa, me imagino la angustia que están pasando; lamentablemente no me puedo comunicar con ellos por las restricciones que les impone el propio gobierno, incluso por internet, o especialmente en internet. Espero que estén bien y esta nueva crisis de su país no los afecte demasiado.

Con todo y la decisión de no volver, a veces quiero regresar a la isla; pero no puedo llegar con las manos vacías, al menos, me gustaría ver a mis amigos y poder decirles: ¡vámonos a México, allá las cosas están mejor! Pero sería engañarlos, quizás de modo peor de lo que lo hace ahora Fidel, por boca de Raúl.

Volveré a escuchar la Segunda Declaración de la Habana, tal vez el Fidel de entonces, me ayude a encontrar una salida para contrarrestar al Fidel de hoy y de paso combatir a quienes tienen a México al borde del colapso.

martes, 14 de septiembre de 2010

POLÍTICAS PÚBLICAS Y REZAGO EDUCATIVO EN OAXACA.

En el año 2001, el gobierno de Oaxaca se preocupaba por el servicio público de educación superior en el estado. La reducida cobertura del subsistema, su débil capacidad para retener la matrícula, amén de serias dificultades para el desarrollo de la investigación científica, y en el caso de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” su crónica conflictividad y acendrada crisis, probablemente llevaron al entonces gobernador del estado José Murat, a buscar una salida que permitiera presentar como la obra educativa de su sexenio, un despegue de la educación superior en Oaxaca sería conveniente.

Un año antes el gobierno de la república de Cuba, había anunciado su política de generalizar la educación superior en la isla. Parecía algo demasiado ambicioso aún para los cubanos quienes habían logrado abatir el analfabetismo, hicieron realidad la universalización de la educación básica ( primaria y secundaria), además, todos los niños lactantes, maternales y preescolares estaban siendo atendido y la educación media superior se expandía por toda la isla; de modo que había que pensar que el comandante Fidel Castro hablaba en serio.

En vista del interés del gobierno del estado por dar un nuevo impulso a la educación superior, recomendé entonces, la conveniencia de estudiar el caso cubano, aprender de él cuanto fuera posible y evaluar la posibilidad de aplicar su experiencia en tierras oaxaqueñas. Mis contactos con un sector del mundo académico de la isla y cierta amistad con algunos funcionarios del gobierno cubano facilitaron el que estuviera al tanto de lo que ahí se hacía.

Por otra parte, en Oaxaca, un grupo de especialistas del Instituto Tecnológico de Oaxaca, habían diseñado un modelo de educación superior no presencial que prometía éxito en la empresa. Sus principales características eran: su operación se apoyaba en tecnología de vanguardia en educación no presencial; bajo costo en infraestructura y mantenimiento y muy alta calidad en el profesorado, ya que se podían contratar profesores sin necesariamente desplazarlos de sus lugares de operación académica, gracias a la posibilidad de las clases virtuales y a la asistencia por la vía de la Internet que ya entonces era posible.

El gobierno de Oaxaca me comisionó para entablar pláticas con el gobierno cubano y estudiar su experiencia. Mi objetivo era analizar lo que sucedía en Cuba y evaluar la factibilidad de combinar el modelo cubano con el de educación no presencial que se había desarrollado en Oaxaca, y desde luego su aplicación en las condiciones del estado.

Viajé a la Habana varias veces con esos propósitos y durante esos viajes, me enteré de la causa que en realidad motivaba la política de “universalizar la educación superior”, como un objetivo para fortalecer el avance del socialismo en Cuba; pero de eso me ocuparé en otra ocasión.

De las pláticas con el Vice Ministro encargado de la educación superior en el país, obtuve el acuerdo para que el gobierno cubano nos “asistiera” en nuestros proyectos, con un pequeño costo: aplicar su modelo de alfabetización. En aquel año, la alfabetización no era la prioridad del gobierno del estado, de modo que se me indicó que aceptara el ofrecimiento tomándolo como un modelo piloto, junto a otro de educación básica que después recibió el nombre de MECEOAX-21( Mejoramiento de la Calidad Educativa para el Estado de Oaxaca).

Así fue como finalmente en noviembre de 2003, se firmó el convenio con el gobierno cubano para instrumentar su modelo de alfabetización y el de calidad educativa como proyectos pilotos, en el marco de los cuales, se mantendría la colaboración para avanzar en lo que era la prioridad del gobierno del estado: la educación superior.

El XII Censo General de Población y Vivienda 2000, reportó 457, 212 analfabetas de 15 años o más para el estado de Oaxaca; por su parte, el II Conteo de Población y Vivienda 2005, contabilizó 437, 397 analfabetas, en ese mismo rango de edad.

Reducir a un porcentaje marginal de 4% a la población analfabeta, significaba en el año del 2003, alfabetizar a 438, 923 adultos. Si tomamos las cifras del conteo 2005, reducir el analfabetismo al 4% significaba alfabetizar a 419,901 adultos.

En diciembre de 2004, o enero del 2005, no recuerdo bien, un alto funcionario del gabinete del gobernador Ulises Ruiz Ortiz, me pidió que elaborara, con base en mi experiencia anterior, un ante proyecto de alfabetización. Acepté el encargo y trabajé en dicho ante-proyecto; recuerdo que cuando lo presenté en una sala del hotel Misión San Felipe, recomendé que, si se aplicaba un programa de alfabetización, se tuviera cuidado de considerar lo siguiente:

a. El programa podría iniciarse como una campaña intensiva de alfabetización en los 40 0 50 municipios que concentran mayor cantidad de población analfabeta en la entidad ( cerca del 40 0 50% del total).
b. La segunda etapa debería continuar en los 100 municipios que concentraran mayor cantidad de población analfabeta hispanohablante, por al menos durante los dos años siguientes ( 2006-2007), mientras se podría avanzar en paralelo preparando materiales para la alfabetización en lengua indígena.
c. Que la alfabetización en lengua indígena se asociara a programas de desarrollo social, con prioridad en las mujeres y adultos mayores y que en ese contexto, se realizaran los trabajos de dotarlos de las habilidades de lecto-escritura y matemáticas elementales, en un ambiente alfabetizador bien definido.
d. Que las metas de alfabetización fueran de 15 o 20 mil personas al año, al principio, aunque las metas de incorporación triplicaran las de alfabetización; y que posteriormente se fueran incrementando.

Posterior a la presentación del ante-proyecto, se realizaron en el IEEPO reuniones de análisis con diferentes dependencias expertas para precisar el diagnóstico y las metas posibles. Quien esto escribe coordinó los trabajos intersectoriales, mismos que entiendo le fueron presentados al gobernador del estado.

Desconozco por qué el programa de alfabetización Margarita Maza de Juárez, abandonó las recomendaciones que inicialmente habían hecho los expertos; y quién o quiénes recomendaron al gobernador del estado las metas desproporcionadas que adoptó el programa

Ignoro todo lo anterior, pero sé que participaron los expertos cubanos ampliando el marco del acuerdo firmado en el 2003, pero ahora en el programa finalmente autorizado por el ejecutivo y que lo hicieron en un contexto diferente al que dio inicio su participación en Oaxaca.

Me parece poco objetivo afirmar que sólo siendo una formación social comunista o socialista, se pueda alfabetizar a la población hasta lograr porcentajes marginales de analfabetismo.

Lo que parece cierto es que la entidad responsable de ejecutar el programa de alfabetización Margarita Maza de Juárez, no logró las metas que se propuso, según lo han declarado a la prensa escrita. ¿Qué sucedió entonces con los recursos autorizados? ¿ Por qué se ha dicho que el programa se cancela si no media un decreto o acuerdo del ejecutivo al respecto? Qué pasará con quienes sufrieron el pago del impuesto para la alfabetización, ¿se les devolverá su dinero en la misma proporción en que las metas no fueron alcanzadas?

Sabemos que en Oaxaca no está reglamentada la responsabilidad en la que incurre una administración que no cumple con las metas propuestas en su plan de gobierno. Podría ser un avance el que la próxima legislatura estudiara el caso del programa de alfabetización Margarita Maza de Juárez y formulara normas al respecto, porque la tarea de alfabetizar y reducir el rezago educativo en Oaxaca, parece ser, a la luz de lo que hoy se ha dado a conocer, una tarea inconclusa.

jueves, 26 de agosto de 2010

¿Por qué hasta ahora?

El presidente Calderón anunció una nueva etapa de su guerra contra el narcotráfico, se trata ahora de aplicar medidas para impedir el lavado de dinero por parte de los delincuentes.¿Por qué hasta ahora? ¿No se supone que el uso de la fuerza armada, y en este caso la movilización del ejército y la armada, es un último recurso? ¿Por qué se hizo todo a la inversa?

La sangrienta experiencia de otros países, como Italia, por ejemplo, recomendaba a gritos poner atención primero al lavado de dinero; ¿Por qué no fue escuchada? ¿No acaso en la edad media, e incluso en la antiguedad, se recomendaba sitiar al enemigo, agotar sus recursos, sobre todo de avituallamiento y armamento, antes de tomar la plaza por asalto?

¿Por qué el presidente Calderón inició una guerra sin tomar las previsiones necesarias? No entiendo al presidente de la república; pero tampoco entiendo a los partidos políticos que dicen que la estrategia propuesta por Calderón está mal , pero no proponen nada, ni debaten con el jefe del ejecutivo para aclarar algunos puntos.

El presidente debió aplicar antes medidas para evitar el lavado de dinero, debió cerrar el paso al tráfico de armas y municiones que sostienen al crimen organizado, debió fortalecer las academias de polícías para construir un mando a prueba de todo, debió organizar un grupo de inteligencia para investigar la posible relación entre funcionarios públicos y criminales,debió iniciar la limpieza en el poder judicial y cuidar de quienes iban a ser sus colaboradores en esta arriesgada empresa; debió haber hecho todo esto con objetivos y metas muy claros y precisos y una vez sitiado al enemigo, sin recursos, desprotegido y en terreno con ventajas para el poder público, entonces y sólo entonces, evaluar la conveniencia o no de hacer intervenir a las fuerzas armadas del país.

No fue así, el presidente decidió iniciar una guerra sin considerar a la población, sin construir un liderazgo nacional, sin seguir las reglas de una guerra irregular, bueno, sin seguir las reglas más elementales de cualquier combate.

¡Soy un ciudadano que exige respuestas a todas las preguntas que hice antes, no un estúpido!

El presidente cambia de estrategia y suma y resta instrumentos como si las vidas que se pierden y los recursos del país fueran de su propiedad; ¿y el congreso? Pues quién sabe. Seguramente ocupado en temas electorales o de cosas más rentables, ¡ah! pero con sus famosas iniciativas que le hacen más fácil al presidente no rendir cuentas a la nación.

Este 1º de septiembre el presidente entregará su informe por escrito y no irá al congreso porque la constitución se lo prohíbe, gracias a que los diputados reformaron la constitución para que el presidente ya no vaya ante el poder legislativo a explicar todo lo que tiene que explicar.

Así las cosas, todos nos quedaremos con las ganas de saber qué es lo que está pasando en nuestro país, donde masacran a las personas y no pasa nada.En fin, comenzará la etapa de guerra contra el lavado de dinero ahora que quien parece estar en desventaja, es el propio gobierno.

samaeldobeela@aol.com

martes, 10 de agosto de 2010

GABINO CUÉ MONTEAGUDO Y EL DÉFICIT EN EDUCACIÓN BÁSICA

Como es normal, muchos serán los problemas que se le presentarán a la nueva administración que encabezará Gabino Cué Moteagudo al ser el gobernador constitucional del estado de Oaxaca; pero quizás el más urgente, por su magnitud y conflictividad será el del sector educativo.

En efecto, la problemática educativa de Oaxaca es compleja y crónica, su solución requiere, además de conocimientos, claridad de propósitos, capacidad de organización y prudencia a toda prueba. Uno de los muchos problemas de la administración del sector público en educación, y de los primeros que tendrá que resolver el equipo del próximo gobernador, será el de regularizar el presupuesto del sector básico en la entidad.

Desde luego, en educación no todo se resuelve con dinero; pero es indispensable para mantener activo el servicio público y en eso no hay discusión. Además de pagar a los profesores, trabajadores administrativos, auxiliares y directivos, el presupuesto sirve para construir escuelas, comprar muebles y equipo para los centros escolares, asegurar el mantenimiento de los inmuebles y sus enceres, sufragar gastos de los programas y becas para los estudiantes, pagar servicios (luz, agua, teléfono, transporte, auditorias, estudios, capacitación al personal, etc.) y comprar útiles de oficina para las administraciones central y regionales.

De todos esos renglones de gasto e inversión, el más importante por su volumen, es el que corresponde al pago de nóminas, que consume entre el 96 y 97% del presupuesto; lo anterior significa que sólo el 4 o 3% restante se ocupa para todo lo demás. La primera tarea que se impone después de revisar estas cifras, es la de hacer más equilibrado el uso de los recursos financieros, ahora tan escasos. Un servicio público que gasta el 97% de sus recursos en nómina, no crece (porque ¿dónde asisten los usuarios a recibir educación?) o lo hace sólo de manera relativa, y tampoco garantiza mejores condiciones en su prestación.

El problema se agudiza si además de existir un desequilibrio en la asignación presupuestal, existe una diferencia entre lo que realmente se ejerce y lo que se autoriza como presupuesto. En 1992, se firmó el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica y Normal (ANMEB), que implicó la transferencia de los servicios de educación básica y de formación y actualización docente al gobierno del estado de Oaxaca, y desde luego, los recursos para mantener el servicio y pagar los pasivos pendientes en ese año.

Sin embargo, las responsabilidades adquiridas por el gobierno del estado, pronto superaron las asignaciones hechas por el gobierno federal. A partir de 1994, los gastos de operación y de inversión reales, superaron al presupuesto asignado, debido a que el gobierno del estado otorgó 10 días como bonos de productividad a los trabajadores de la educación afiliados a la Sección XXII del SNTE y había además plazas activas sin respaldo presupuestal. Al final de cuentas, el déficit ascendía a 316 millones de pesos, déficit totalmente manejable. Los diez días de bonos de productividad, para diciembre de 1996, ascendieron a 50, que son los que después se conocieron como “aguinaldo”, que no son más que bonos de productividad que se pagan 25 en diciembre y 25 en el mes de enero de cada año.

Entre 1994 y 1998, el déficit se pudo controlar, porque el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), contaba con un excedente en horas y plazas docentes que sirvieron como “colchón” financiero tanto para las plazas sin respaldo presupuestal como para el pago de los 50 días del bono de diciembre-enero. Como consecuencia de lo anterior, en 1999, la Secretaría de Educación Pública, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el gobierno del estado de Oaxaca (IEEPO-Secretaría de Finanzas) acordaron la integración de un grupo de trabajo, que revisó la situación presupuestal del estado y observó las desviaciones en el pago de plazas y los días sin respaldo presupuestal; pero también recomendó la regularización del presupuesto del Instituto, que consistía en al autorización de los 50 días de bono diciembre-enero y el reconocimiento de las horas-plazas no autorizadas. Dicha recomendación no se ha aplicado hasta ahora.

En 1999, es decir , aún en la administración del Lic. Diódoro Carrasco Altamirano, se autorizó a los maestros de Oaxaca un bono de 5 días pagaderos en el mes de mayo. Este concepto de “Bono del día del maestro”, se incrementó en otros 5 días más en el año 2000 ( durante la administración del Lic. José Murat) y fue en el 2001, que dicho bono ascendió a los 15 días que actualmente se pagan al magisterio.

En el año de 2003, la Sección XXII del SNTE, presionó para que se le pagaran un total de 30 días como bono del día del maestro, pero el gobierno del estado sólo les otorgó 4 días de “Prima vacacional” en el mes de agosto. A los días pagados como bonos a los trabajadores de la Sección XXII del SNTE, hay que agregar el Bono-FEEDE ( Fondo Económico para el Estímulo al Desarrollo Educativo) que se paga a los docentes del nivel medio superior y superior, con los que el IEEPO no tiene ninguna relación laboral, pero que la Sección XXII incluía en sus demandas.

El pago de estos bonos, constituyen la mayor parte del déficit que actualmente presenta el IEEPO.



Los pagos por bonos, suman el 60% de los componentes del déficit y los adeudos de ejercicios fiscales anteriores (ADEFAS) y las demandas sindicales, suman el 40% restante. Cabe mencionar, que en la composición del déficit, no consideramos algunos adeudos menores, ni el llamado déficit histórico SAR.

Estos conceptos son dinámicos y evolucionan conforme varían los costos de las nóminas, la inflación y el pago de impuestos a la federación, por lo que año con año, además del crecimiento natural del ejercicio presupuestal, este se incrementa por efecto de la elevación relativa de los costos del déficit.



Uno de los problemas que se presenta cuando se pretende regularizar el déficit del IEEPO, es precisamente su dinamismo, ya que crece año con año en proporción a los incrementos salariales que el SNTE obtiene en sus negociaciones con la Secretaría de Educación Pública. Hay que aclarar que la mayoría de los estados de la república tienen un problema similar al de Oaxaca y todo lo atribuyen a la llamada “doble negociación” con el SNTE.

Otro problema es de orden legal, pues para regularizar las plazas sin respaldo presupuestal, habría que superar la dificultad desde el Congreso Federal, quien es la instancia que establece los criterios de austeridad que la SHyCP aplica.

En cuanto a los bonos de productividad o “primas” que se pagan sin autorización, el problema de su regularización reside en la oposición que vendría del SNTE, ya que este exigiría el pago de los mismos 90 días de aguinaldo para todas las secciones sindicales del país, en vista de que su reconocimiento implica violar el Cuadro Federal de Prestaciones para los trabajadores de la educación e implícitamente la violación de la titularidad de la relación laboral, que es exclusiva de la SEP y el SNTE.

La próxima administración del IEEPO se encontrará con estos problemas al intentar regularizar el déficit del instituto; en cambio, no tendrá problemas si se limita a gestionar los recursos para cubrirlo, ya sea como “adelanto de calendario” o “apoyo extraordinario por única vez”, como se ha venido haciendo. Sin embargo, esto encierra un problema más grave; porque se estaría violando la ley del Presupuesto de Egresos de la Federación, como de hecho se ha venido haciendo, al transferir el gobierno federal a los estados, recursos que, en estricto sentido, no fueron autorizados por el congreso.

Será interesante observar cuál será la política que el gobierno del presidente Felipe Calderón mantenga con un gobierno que surge como resultado de una coalición, donde su partido el PAN, jugó un papel importante. Por otra parte, no debemos perder de vista que es al propio gobierno federal al que le interesa fortalecer la gestión del Lic. Gabino Cué Monteagudo, pues sin duda, será un aliado valioso para las elecciones presidenciales del 2012

Sin embargo, aquí se plantea otro problema, ¿ qué pasará con el PRD en el 2012? Si ese partido no se alía con el PAN para las elecciones federales de ese año, el gobierno de Gabino Cué se verá en aprietos y ese escenario se analiza ya en el gobierno federal, quien, por otra parte, no romperá su alianza con Elba Esther Gordillo y su partido Nueva Alianza, estos últimos enemigos jurados de la Sección XXII del SNTE.

De aquí pues que el problema de la regularización del presupuesto se vea afectado también por elementos del contexto político, definido hoy por hoy, por el fatídico año del 2012.

En mi opinión, existen soluciones para el problema de la regularización del presupuesto del IEEPO; pero ese es tema de otro análisis.

sábado, 17 de julio de 2010

¡SALUD, FRANCISCO TOLEDO!

El 17 de julio de 2010, el artista plástico Francisco Toledo cumplió 70 años de edad. “ Son muchos años- dijo- creo que ya me pasé”. La proverbial ironía de Toledo, ha sido comentada en más de una ocasión por propios y extraños. Si señala para sí como un exceso el haber vivido ya setenta fructíferos años, ¿qué no se podrá decirse de aquellos que viven sangrando al pueblo, dañando al próximo y dejando sólo inmundicia a su paso?
El México de la cultura celebró ayer el cumpleaños de Francisco Toledo, todos nos felicitamos de tenerlo con nosotros, produciendo, dando de sí mismo con generosidad, compartiendo su arte y su genialidad con todo aquel que pueda y quiera apreciarlos.
Quizás una gota de tristeza amargue el festejo, y es que este mismo año, apenas un mes antes, murió Carlos Monsiváis, su amigo de mucho tiempo. “Lo siento mucho, Maestro”, le comenté a modo de pésame, “al menos ya está descansando”, me respondió. Me dio la impresión que veía en la muerte de su amigo, la paz que él mismo necesita.
El Maestro ha dicho en repetidas ocasiones que se siente cansado, que le cuesta trabajo hacer algunas cosas. En una plática con Leonardo Da Jandra, quien le preguntó si se arrepentía de todo el bien que había hecho, le contestó: “es tarde para arrepentirse”. Sentí un dejo de reproche en la respuesta; reproche a quienes no han sabido comprender la intención del genio al dar lo que posee como un acto de sincero desprendimiento, un dar que no espera recibir; un dar sin condiciones, bueno, quizás una: saber aprovechar lo que se obtiene como gracia. Creo que el cansancio de Toledo le viene de la tristeza de que no se aproveche lo que con tanto amor nos ha ofrecido.
Es difícil predicar en tierra propia, pero lo es aún más tener éxito y ser humilde, la natural envidia humana exacerbada en Oaxaca, no da descanso ni respiro a quien, muestra su grandeza de espíritu de la única forma en como es posible: con humildad.
“Sólo he querido compartir lo que me tocó en suerte poseer”, le escuché decir un día. No creo en la suerte. Toledo tiene y es lo que es, en razón de su arte y de su calidad humana.
A pesar de los pesares, Francisco Toledo es un hombre que sabe disfrutar de los placeres sencillos, nos dijo que pasaría el día de su cumpleaños con sus hijos, seres queridos y amigos cercanos. Recuerdo un día que me invitó a degustar una cerveza; le reclamé: y ¿porqué una Maestro? Bueno, las que quieras me dijo.
Llegó el medio día esperado y, sentado ante la pequeña mesa de un bar, lo vi llegar cargando una pequeña bolsa. “Traje botana”, dijo, al tiempo que sacaba de la bolsa algunos sabrosos bocados istmeños. . ., así es Francisco Toledo en la humildad de su grandeza.
¡Felicidades Maestro! ¡Salud!

lunes, 12 de julio de 2010

OAXACA Y LA MAYORÍA VIRTUAL

No esperaban los militantes del PRI, y creo que ni los analistas políticos, una derrota tan contundente, como la que sufrió ese partido en las pasadas elecciones del 4 de julio. Las causas que provocaron el desastre priísta en Oaxaca, quedarán como tema de investigación académica por algunos años, pero es posible adelantar algunas reflexiones a partir de lo que sucedió y analizar sus posibles consecuencias.

Los resultados de las elecciones del 4 de julio en Oaxaca, son la expresión de la voluntad de los electores y estos votaron de manera que: la mayoría de los votos la obtuvo el PRI; pero la suma de los votos contra el PRI, lo hizo perder las elecciones.

Pareciera ser, entonces, que la voluntad de los votantes es que Oaxaca sea gobernada mediante un régimen de minorías pluripartidista. La característica de un régimen de este tipo es que la voluntad ciudadana reconoce lo que no quiere y coincide, parcialmente, en aquello que favorece a sus intereses.

Otra interpretación de los resultados del 4 de julio, es que los votantes prefieren que siga gobernando el PRI; pero la estrategia de las dirigencias de los partidos PAN, PRD, Convergencia y PT, permitió sumar los votos de las minorías para “construir” una mayoría virtual. Las características de un régimen de mayoría virtual, sería que su voluntad sólo reconoce aquello que no quiere; pero no es necesariamente coincidente en aquello que sí quiere, porque su unidad es virtual, es decir, producto de decisiones instrumentalmente estratégicas de las dirigencias partidistas.

La posibilidad de interpretar los resultados de las elecciones del 4 de julio como la expresión de la voluntad de los votantes, en el sentido de construir un régimen de minorías pluripartidistas, me parece que debe entenderse como un avance de la democracia en Oaxaca; pero una lectura donde cabe la posibilidad de construir, a partir de las votaciones del 4 de julio, un régimen de mayoría virtual debería preocuparnos porque plantea varios problemas sobre los que habrá que reflexionar. Uno de ellos es, si es válido en una democracia construir mayorías virtuales, ya que hace a un lado cualquier diferencia ideológica y programática, para avalar, sin reconocerlo, la figura de un caudillo. Los partidos entonces, perderían su razón de ser y la voluntad popular estaría sujeta a acuerdos cupulares de las dirigencias partidistas.

Se podría argumentar en contra, que la hipótesis de un régimen de mayoría virtual no se sustenta, porque la mayoría votó por el mismo candidato. Desde luego que muchos votaron por el mismo candidato, en este caso, Gabino Cué, pero por diferentes, digamos, canales ideológicos, orgánicos y programáticos; en otras palabras, dieron su voto por un mismo candidato, sin abandonar sus preferencias partidistas. Esto plantea el problema de la legitimidad del proceso democrático y de la pertinencia de las leyes que lo regulan, porque en sentido estricto, el principio de legitimidad democrática no admite mayorías virtuales.

En la práctica, tanto un régimen de minoría pluripartidista, como uno de mayoría virtual plantean el problema de la eficacia del gobierno que se sustente en esos tipos de regimenes. En el primer caso, el problema refiere a cómo establecer mecanismos que garanticen la construcción de consensos en el gobierno, vistas las diferencias ideológicas y programáticas de sus componentes; otro problema es el de cómo evaluar los resultados de las acciones de gobierno, puesto que desde una perspectiva ideológica una acción de gobierno se puede calificar como un éxito, y desde otra como un fracaso.

Bajo el supuesto de un régimen de mayoría virtual, los problemas prácticos son, básicamente, de congruencia: la construcción del gobierno debe dejarse en manos del caudillo, sin importar las diferencias ideológicas y programáticas; de lo contrario, la virtualidad de la mayoría comenzaría a operar en contra del supuesto caudillo y se desarrollaría técnicamente un golpe de estado, a cargo de la fuerza más hábil dentro de los que componen la mayoría virtual.

No sabemos con precisión cuál es el mensaje de las votaciones del 4 de julio, pero ante el hecho consumado de la derrota del PRI, valdría la pena explorar las dos hipótesis anteriores. La del régimen de minorías pluripartidistas, se irá fortaleciendo si en la próxima legislatura se construye una fracción parlamentaria integrada por el PAN, PRD, Convergencia Y PT, con un coordinador plenamente identificable, y si dicha fracción evalúa las iniciativas y los logros de las acciones del gobierno en el mismo sentido.

La segunda hipótesis, irá cobrando fuerza si el poder ejecutivo del gobierno de Oaxaca, se integra mediante una lógica de “control de espacios” y cada partido político reclama, por encima de su antes candidato de unidad, su cuota de poder, y si en el congreso, no se evalúan las iniciativas y logros del ejecutivo en el mismo sentido, por todos los partidos de la antigua coalición.

Al PRI y a sus partidos aliados les toca jugar el papel de factor de gobernabilidad, de lo contrario, estarán destinados a perder la base social que lo presenta como la mayoría partidista en Oaxaca. Otro riesgo para el PRI, es que el PAN, con la fuerza de su poder económico, mine esa fuerza y construya su hasta ahora débil estructura partidista; Bueno, en realidad será un riesgo para todos los demás partidos. Pero ese es otro tema para reflexionar.

martes, 6 de julio de 2010

GANANCIAS Y PÉRDIDAS ELECTORALES

En su artículo “Sorpresa te dan los votos. . .”, publicado en Milenio y ADNSURESTE, Héctor Aguilar Camín afirma: “. . .independientemente de sus ganadores individuales, las elecciones de ayer pueden ser una derrota colectiva.”
Fueron, dice el escritor, un forcejeo entre los gobiernos estatales priístas y el gobierno federal panista, donde ambos metieron las manos. No hay ya un partido único en el poder, dice Aguilar Camín, pero persiste ese traslado ilegal de recursos hacia los candidatos de ambos bandos, con tal de inclinar la balanza electoral a su favor.
Ese acto ilegal, además de otro tipo de intromisión de gobiernos en los procesos electorales, que deberían ser libres de toda influencia externa, deslegitima los resultados de dichos procesos y crea las condiciones para que las protestas post-electorales, se conviertan en conflictos sociales.
Nadie está por tanto dispuesto a aceptar su propia derrota. Espero que no sea el caso en Oaxaca. Al menos Eviel Pérez Magaña ha declarado que reconoce, de algún modo, su derrota.
A pesar de los muchos temores, las elecciones para elegir gobernador, diputados y concejales municipales, transcurrieron en Oaxaca sin incidentes que lamentar. Este hecho por sí mismo es un logro. Aún y cuando no se han dado los resultados oficiales definitivos, Gabino Cué Monteagudo, se perfila como el virtual gobernador electo y por tanto próximo titular del Poder Ejecutivo en el estado de Oaxaca.

Hasta el conteo del 95.79% de las casillas, según el Instituto Estatal Electoral, la alianza gabinista contaba con el 50.15% de los votos, en tanto que Eviel Pérez Magaña del PRI-PVE, el 41.80%; es decir, los separaba una diferencia de 8.35 puntos porcentuales (Cfr.: http://www.prepoaxaca.org/), no parece haber lugar a dudas ni vienen al caso procedimientos judiciales. Corresponderá a los diferentes partidos realizar un balance del porqué de sus pérdidas o ganancias. En esta reflexión autocrítica, no faltará quizás, el argumento de: “el gobierno (federal/estatal) metió las manos. . .”, y de esto vendrán las conclusiones. En el caso de Oaxaca, ninguna de las coaliciones podrá, sin morderse la cola, esgrimir ese argumento; eso es lo lamentable de nuestra incipiente democracia.

Podría afirmarse que si la legitimidad democrática no se cumplió; conviene entonces anular las elecciones y convocar a nuevos comicios. No estoy de acuerdo. Seguir las consecuencias de lo anterior, nos llevaría a repetir una y otra vez las elecciones, porque los vicio intervencionistas se repetirán sistemáticamente, debido a que no se busca, en el fondo, representar al pueblo; sino poseer espacios de poder autónomos. Si no queremos regodearnos en el cinismo político, en Oaxaca, y tal vez en todo el país, es urgente una reforma de las leyes que normen los procesos electorales.

Podrán argumentar los abogados o legisladores que no hay necesidad de reformas legales o nuevas leyes, si las actuales se cumplen. Pero replico: el problema de la actual legislación es que tampoco en ellas se cumplió cabalmente con los requisitos de legitimidad democrática; es más bien el producto de acuerdos cupulares vergonzantes, para reducir los daños colaterales de la lucha entre grupos de poder. Podrán entonces ser normas técnica y procedimentalmente legales; pero al final ilegítimas.

Los criterios democráticos que se deben cumplir para que cualquier acuerdo, ley, proceso o estrategia, sean legítimos, son al menos los siguientes:

a) Los resultados a que haya lugar, deben darse con la participación de la mayoría de los afectados.
b) El proceso de participación ciudadana debe darse sin ningún tipo de violencia o influencia externa, sólo el uso de razones.
c) Debe garantizarse el mayor grado de simetría entre los contendientes o participantes.
d) La simetría debe estar definida y regulada por una norma que a su vez sea democráticamente legítima.
e) El resultado de un consenso logrado de esa manera, es por ley o por conciencia, obligatorio para toda la población.

Por eso, a la luz de lo planteado por Héctor Aguilar Camín en su reciente artículo, opino que para evitar que la actual jornada electoral signifique una derrota colectiva, el nuevo gobierno en Oaxaca, debe convocar, no sólo a una reforma electoral, sino a una reforma del Estado, que cumpliendo con los principios de legitimidad democrática, permita integrar a todos los oaxaqueños y vayamos con ello, erradicando los vicios que ahora nos hacen dudar hasta de nuestros propios logros.